MÚSICA

Ara Malikian se rinde, una vez más, a la magia de Starlite Occident: "Estoy muy emocionado de regresar por cuarto año. Es un lugar mágico y estar aqui me hace inmensamente feliz"

Interpretó "Niño rata" y emocionó al público al compartir la historia que dio origen a la pieza, bautizada por su hijo Cairo, de diez años, antes incluso de que estuviera terminada.

Redacción

Málaga |

Ara Malikian se rinde, una vez más, a la magia de Starlite Occident: "Estoy muy emocionado de regresar por cuarto año. Es un lugar mágico y estar aqui me hace inmensamente feliz" | Starlite Occident

Ara Malikian volvió a demostrar anoche por qué Starlite Occident se ha convertido en una cita ineludible de su verano. El violinista regresó por cuarta ocasión a un escenario que ya forma parte de su propia historia, visiblemente emocionado por reencontrarse con un público al que calificó como excepcional e inspirador. "Estoy muy emocionado de regresar por cuarto año. Es un lugar mágico y estar aquí me hace inmensamente feliz", confesó Malikian nada más subir al escenario, agradeciendo también el cariño con el que el equipo de Starlite Occident lo recibe cada verano.

Uno de los momentos más entrañables de la noche llegó con "Niño rata". El violinista contó cómo, tras semanas buscando un título sin éxito, fue su hijo Cairo, de diez años, quien resolvió el enigma en cuestión de segundos: le pidió que le tocara la melodía y, antes de que su padre terminara de interpretarla entera, decidió que se llamaría así.

El repertorio de la noche recorrió también "El gallo Krikor", "Concerto Grosso", "Karma" y "Mi Capricho 24", pieza de Niccolò Paganini, uno de sus grandes ídolos, sobre la que bromeó asegurando que la versión que iban a ofrecer poco tenía que ver con la original. La cita continuó con "Fuga y Misterio", de Astor Piazzolla, y "Zyryab", de Paco de Lucía, a quien Malikian definió como una de las figuras que cambiaron para siempre la historia de la música, en una interpretación que emocionó a un público entregado desde el primer acorde.

Antes del último tema, Malikian dejó a un lado el humor para lanzar un mensaje de reflexión sobre el estado del mundo: habló de las guerras, los incendios, el odio y la desinformación como heridas abiertas que, dijo, le hacen sentirse perdido sobre qué legado dejarán a las próximas generaciones. Con ese pensamiento, invitó al público a la reflexión y la empatía hacia quienes sufren hoy, deseando paz, felicidad y amor.

El cierre de la noche fue el más íntimo: durante la última canción. Malikian bajó del escenario para tocar entre el público, rompiendo por completo la distancia entre artista y espectadores. Antes de despedirse, dedicó unas últimas palabras de agradecimiento a quienes llenaron la Cantera de Starlite Occident, destacando la energía recibida durante todo el concierto y asegurando sentirse profundamente

agradecido, de corazón, por esa noche compartida.