planta fotovoltaica en Teruel

Jamones El Ferial refuerza su eficiencia energética con una nueva planta fotovoltaica en Teruel

Teruel suma un nuevo proyecto de autoconsumo industrial vinculado a la industria agroalimentaria. Jamones El Ferial, empresa especializada en curación y preparación de productos jamoneros con sede en Cedrillas, ha desarrollado junto a Quantica una planta fotovoltaica de 547,8 kWp para generar parte de la energía que consume su secadero. Esto permitirá producir 856.704 kWh al año y cubrir cerca de un tercio de la demanda energética de las instalaciones mediante generación propia.

Redacción

Sevilla |

Jamones El Ferial refuerza su eficiencia energética con una nueva planta fotovoltaica en Teruel | QUANTICA

La planta, ubicada en el suelo anexo al secadero de la compañía, cuenta con 996 módulos Canadian Solar de 550 Wp y cinco inversores Huawei-100KTL distribuidos sobre una superficie de 2.552,6 metros cuadrados. Según las previsiones del proyecto, Jamones El Ferial autoconsumirá 794.232 kWh anuales, el equivalente al 92,7% de toda la energía generada por la instalación.

La actuación se ha desarrollado bajo un modelo PPA financiado por Quantica, la plataforma integral de soluciones energéticas del grupo Hanwha Energy, en colaboración con Inarse, ingeniería especializada en soluciones para industrias agroalimentarias y energéticas, que ha liderado, apoyada por Quantica el diseño, cálculo, redacción del proyecto, dirección de obra, coordinación de seguridad y salud y tramitaciones y legalizaciones. Esta fórmula permite a las empresas invertir en su propia instalación fotovoltaica mientras una compañía especializada se encarga del diseño, suministro, construcción y legalización del sistema. En este caso, el proyecto incorpora además un sistema de monitorización remota para supervisar el comportamiento energético de la planta y optimizar su rendimiento en tiempo real.

“Este proyecto representa muy bien el camino que creemos que debe seguir la industria agroalimentaria: seguir siendo fiel a su origen, a su territorio y a la calidad de sus productos, pero incorporando soluciones que nos hagan más eficientes, más sostenibles y competitivos. La instalación fotovoltaica nos permite producir una parte relevante de la energía que consume nuestro secadero y nos ayuda a planificar con mayor estabilidad en un contexto energético cada vez más exigente. Para Jamones El Ferial, el autoconsumo no es solo una medida de ahorro; es una inversión en futuro, en resiliencia y en responsabilidad empresarial” señala Andrés Izquierdo, gerente de Jamones El Ferial.

Esta decisión estratégica se presenta poco después del primer aniversario del apagón que afectó a buena parte del país, un episodio que aceleró el interés por el autoconsumo y la autonomía energética. Desde entonces, empresas, administraciones e incluso familias aragonesas han reforzado sus sistemas energéticos con la instalación de paneles solares y otras soluciones orientadas a reducir su dependencia de la red eléctrica.

“En sectores como el agroalimentario, que representan territorio, economía e innovación en provincias como Teruel, las aspiraciones sostenibles y medioambientales se suman ahora también a una necesidad cada vez más clara de estabilidad operativa en un entorno internacional interconectado e inestable. Es un orgullo acompañar a empresas que elaboran productos muy ligados a la historia y a la identidad de su provincia, pero que al mismo tiempo tienen una visión clara de futuro. Lo que estamos viendo es que la industria aragonesa necesita proteger su competitividad y poder planificar a largo plazo. En ese contexto, la instalación de paneles solares, tanto en suelo como en tejados y sin importar el tamaño de la empresa, empieza a percibirse como una inversión segura y una herramienta de protección para muchas compañías”, explica Aitor Valero, director de la operación en Quantica.

En el caso de Jamones El Ferial, la apuesta renovable se integra dentro de una trayectoria empresarial ligada históricamente al territorio. La compañía comenzó su actividad en 1989 en Cedrillas, el municipio situado a 1.360 metros de altitud cuyo clima frío y seco ha convertido a la zona en un enclave especialmente favorable para la curación del jamón. Lo que comenzó como un secadero con capacidad para 50.000 piezas evolucionó años después hasta alcanzar unas instalaciones de 12.000 metros cuadrados y una capacidad cercana a las 400.000 piezas. Durante ese crecimiento, la empresa incorporó tecnología especializada para los procesos de curación y preparación del producto, manteniendo al mismo tiempo un modelo muy vinculado a las condiciones naturales de la zona.

Ahora, esa evolución alcanza también al ámbito energético. Gracias a esta instalación, la compañía logrará un ahorro energético estimado del 30,6% y podrá superar los 3,6 millones de euros de ahorro acumulado durante los próximos 25 años.

El avance del autoconsumo en Aragón está dejando una imagen cada vez más habitual en el tejido industrial de la comunidad: plantas solares junto o sobre a fábricas, naves, explotaciones agrícolas o centros productivos que buscan reducir costes estructurales y ganar autonomía energética sin desvincularse de su actividad principal. En Teruel, donde sectores como el agroalimentario mantienen un fuerte peso económico y territorial, este tipo de proyectos abren una nueva etapa en la relación entre industria y energía. En Cedrillas, parte de la actividad de uno de sus secaderos históricos ya funciona con energía generada a pocos metros de sus propias instalaciones.