conservación del patrimonio arquitectónico

La UGR revela cómo la orientación de las fachadas determina el deterioro del patrimonio construido

La investigación, basada en técnicas no destructivas y análisis digital avanzado, abre nuevas vías para impulsar una conservación preventiva y sostenible del patrimonio arquitectónico.

Redacción

Granada |

Alzado Este de la Ermita del Santo Sepulcro del Sacromonte, en Granada, con representación cromática de las principales patologías detectadas. | UGR

La conservación del patrimonio construido depende de múltiples factores, pero uno de ellos podría estar desempeñando un papel más determinante de lo que se pensaba: la orientación de las fachadas. Así lo concluye el estudio Deterioration patterns in preferred building orientations: Case study in Granada, Spain, desarrollado por la investigadora predoctoral Ane Fernández bajo la dirección de la catedrática María Paz Sáez-Pérez, ambas de la Universidad de Granada, y publicado en la revista científica internacional Results in Engineering.

La investigación analiza cómo las condiciones ambientales afectan de manera desigual a los edificios históricos de Granada según la orientación cardinal de sus fachadas, revelando patrones específicos de deterioro que podrían transformar las estrategias de conservación del patrimonio arquitectónico.

La orientación de las fachadas, clave en la conservación del patrimonio construido

El trabajo se ha desarrollado sobre 144 fachadas pertenecientes a 45 edificios históricos distribuidos en distintas zonas urbanas de Granada. El objetivo principal era determinar si existía una relación directa entre la orientación de las fachadas y las patologías presentes en sus materiales.

Los resultados han sido concluyentes: existe una correlación cercana al 85 % entre la orientación y el tipo de deterioro detectado, lo que confirma que cada fachada funciona como un microclima particular que condiciona la evolución de los daños.

¿Cómo afecta cada orientación al deterioro del patrimonio histórico?

El estudio identifica patrones claramente diferenciados según el punto cardinal al que se orienta cada fachada:

  • Fachadas orientadas al norte: presentan una mayor acumulación de humedad, manchas, ennegrecimiento superficial y depósitos salinos. Estas condiciones favorecen la aparición de eflorescencias, suciedad persistente y biocolonización por líquenes, musgos y vegetación debido a la menor exposición solar.
  • Fachadas orientadas al sur: registran más grietas, fisuras y pérdida de cohesión en los materiales. La intensa radiación solar y los continuos ciclos térmicos aceleran procesos de fracturación y disgregación superficial.
  • Fachadas orientadas al este: muestran un comportamiento intermedio, con alteraciones cromáticas moderadas, eflorescencias y desprendimientos superficiales asociados a la exposición solar matinal y a niveles medios de humedad.
  • Fachadas orientadas al oeste: concentran una mayor incidencia de pérdida de material, desprendimientos y crecimiento vegetal, vinculados a la acumulación de humedad, la acción del viento y las variaciones térmicas propias de la tarde.

Técnicas no destructivas para proteger el patrimonio arquitectónico

Uno de los principales avances del estudio es la aplicación de metodologías no invasivas que permiten evaluar el estado de conservación sin intervenir físicamente en los edificios históricos.

Para ello, el equipo investigador utilizó documentación fotográfica de alta precisión, modelado digital y análisis avanzado de imágenes, herramientas que permitieron cuantificar la extensión y gravedad de las patologías detectadas.

Entre los deterioros analizados destacan:

  • Grietas y fracturas.
  • Desprendimientos superficiales.
  • Desgaste y pérdida de material.
  • Alteraciones cromáticas asociadas a humedad y contaminación.
  • Eflorescencias o acumulación de sales.
  • Ennegrecimiento por suciedad.
  • Colonización biológica por líquenes, musgos y plantas.

¿Por qué son importantes estas técnicas para el futuro del patrimonio construido?

Según destacan las investigadoras, la combinación de análisis digital y sistemas objetivos de cuantificación permite desarrollar modelos de diagnóstico predictivo, facilitando intervenciones tempranas y más eficaces adaptadas a las condiciones ambientales específicas de cada edificio.

La conservación preventiva del patrimonio construido, un nuevo horizonte

Este trabajo de la Universidad de Granada abre nuevas posibilidades para la conservación sostenible del patrimonio construido, especialmente en entornos urbanos sometidos a condiciones climáticas cambiantes.

La identificación temprana de patrones de deterioro permitirá a arquitectos, restauradores y administraciones públicas anticiparse a los daños antes de que comprometan la estabilidad estructural y el valor histórico de los inmuebles.

Además, la metodología desarrollada puede replicarse en otras ciudades y contextos climáticos, convirtiéndose en una herramienta clave para diseñar estrategias de protección patrimonial más eficientes.