El comité de empresa ha confirmado un calendario de paros parciales que se desarrollará entre el 1 y el 15 de julio, excluyendo los fines de semana. Esta nueva convocatoria toma el relevo de las protestas celebradas durante el Corpus y a finales de mayo, evidenciando que las posiciones entre las partes siguen alejadas.
Según el calendario anunciado por los trabajadores, el miércoles 1 de julio los paros tendrán lugar de 7:00 a 9:30 horas, de 13:00 a 15:30 horas y de 18:30 a 21:00 horas.
Por su parte, el jueves 2 de julio las interrupciones comenzarán media hora más tarde, desarrollándose entre las 7:30 y las 10:00 horas, de 13:30 a 16:00 horas y de 19:00 a 21:30 horas.
El viernes 3 de julio volverá a aplicarse el horario del miércoles y, a partir de entonces, ambos modelos de paros se alternarán de lunes a viernes durante toda la primera quincena del mes.
Los representantes de los trabajadores sostienen que estas movilizaciones responden a la decisión de aumentar el número de servicios y frecuencias durante esos días, una medida que, según denuncian, busca compensar las pérdidas económicas derivadas de las huelgas anteriores.
El comité de empresa asegura que la situación se ha agravado por la falta de avances en la negociación del nuevo convenio colectivo. Según explican, tanto Avanza como la Junta de Andalucía llevan más de quince días sin reunirse con los representantes sindicales.
Además, los trabajadores consideran que el incremento de servicios previsto para la primera mitad de julio supondrá una mayor carga laboral para la plantilla. En este sentido, sostienen que la empresa pretende recuperar parte de los ingresos perdidos durante las movilizaciones desarrolladas en las últimas semanas.
Los empleados también critican lo que califican como un "silencio y bloqueo" por parte de las administraciones implicadas y de la empresa concesionaria del servicio.
Los trabajadores han pedido disculpas anticipadas a los usuarios y a la ciudadanía por las molestias que puedan ocasionar los paros. No obstante, consideran que la responsabilidad de la situación recae tanto en Avanza como en la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada.
A diferencia de anteriores convocatorias, esta huelga tendrá lugar en pleno verano, cuando los centros educativos ya han finalizado el curso y parte de la población se encuentra de vacaciones. Por ello, la incidencia podría ser menor que durante el Corpus, una de las fechas con mayor demanda de transporte público en la capital granadina.
Pese a ello, los representantes de la plantilla defienden que el incremento de frecuencias demuestra que el Metro de Granada registra un buen funcionamiento y una elevada demanda. Asimismo, aseguran que la Junta está dispuesta a reforzar los servicios para aumentar los beneficios de la empresa gestora.
Mientras tanto, el conflicto laboral continúa abierto y, por el momento, no hay previstas nuevas reuniones que permitan acercar posturas y evitar los paros anunciados para la primera quincena de julio.