El consultorio médico de Darro ha vuelto a cerrar sus puertas tras detectarse un grave deterioro en sus instalaciones, lo que ha provocado problemas de salud tanto en el personal sanitario como en algunos usuarios.
Según ha denunciado UGT, el edificio presenta humedades, hongos y condiciones insalubres derivadas de una ocupación anterior, que han causado síntomas respiratorios e incluso reacciones graves entre los trabajadores.
David Sánchez Puertas, delegado de sanidad de UGT en el Área de Gestión Sanitaria de Granada, ha advertido de que la situación “es insostenible”. A los problemas estructurales del inmueble se suma el aumento de agresiones al personal sanitario, que trabaja en condiciones cada vez más precarias.
Desde el sindicato exigen:
UGT también ha señalado el abandono del centro de salud de Purullena, agravado por la retirada de la enfermera pediátrica, lo que ha mermado aún más la asistencia sanitaria en la zona.
En diciembre de 2024, el alcalde de Darro, Manuel Gómez, declaró en Onda Cero Granada que el problema estaba solucionado. Aseguró que se realizaron reparaciones, se contó con el visto bueno del Área Sanitaria Nordeste, y que una empresa externa certificó el buen estado del inmueble.
Sin embargo, los hechos recientes y las imágenes obtenidas por esta redacción contradicen esa versión: las humedades persisten y el riesgo sanitario continúa.
En respuesta, el alcalde afirma que "las humedades han desaparecido", que "no le consta ningún caso de afección respiratoria entre médicos" y que, si la revisión técnica prevista para hoy es favorable, el centro reabrirá mañana.
Mientras tanto, los habitantes de Darro deben desplazarse 12 kilómetros hasta Purullena para recibir atención médica. El alcalde de Purullena, José Luis Martínez, se ha mostrado dispuesto a acoger a los pacientes, pero subraya que "como derecho ciudadano, deberían tener estos servicios en su propio municipio".