Tras el paso de varias borrascas, las condiciones de buen tiempo y días soleados han disparado la floración de especies como cipreses (Cupressus spp.) y parietarias, especialmente visibles en zonas como el Albaicín. Según la Unidad de Calidad Biológica del Aire (UCBA-UGR), los niveles de polen podrían alcanzar valores extremos si se mantiene la estabilidad atmosférica y el anticiclón se consolida.
“Si cesan las lluvias y se mantiene el buen tiempo, los niveles de polen podrían ser muy altos, mientras que nuevas precipitaciones los reducirían considerablemente”, explica Concepción de Linares Fernández, profesora del Departamento de Unidad de Calidad Biológica del Aire de la UGR.
La UCBA-UGR prevé que la floración de otras especies se produzca de forma escalonada durante la primavera: gramíneas, álamos, olmos, fresnos, pinos, encinas y olivos, con picos variables según las condiciones meteorológicas.
En el caso de las plantas herbáceas, como parietarias y plantagos, se espera un incremento notable debido a la humedad acumulada tras las lluvias y las temperaturas ascendentes.
Entre las medidas más recomendadas están reducir actividades al aire libre en las horas centrales del día, cerrar ventanas y puertas, y evitar cortar o mantener jardines donde florezcan plantas alergénicas.
Desde el viernes 20 de febrero, la UCBA-UGR ofrece datos semanales sobre el contenido de polen en la atmósfera a través de su nueva web: www.polen.redugr.es