El delegado de Medio Ambiente, Roberto Palmero, ha hecho balance este lunes de las plantaciones de nuevo arbolado que se han llevado a cabo en el término municipal de Chiclana de la Frontera durante el año agrícola que ahora concluye, un espacio de tiempo que ha abarcado desde mediados del pasado mes de septiembre hasta finales de mayo de 2026, y que ha supuesto la plantación de cerca de 450 ejemplares.
Palmero ha puesto de manifiesto que “con la llegada del verano también llega nuestro particular final de curso en cuanto a la plantación de árboles en la ciudad. Con la llegada del calor es el momento de parar y centrar todos nuestros esfuerzos en el mantenimiento, una época dura en la que los árboles sufren del llamado estrés hídrico, por lo que el control en el riego es la tarea fundamental que abordamos en este momento del año hasta la llegada del otoño”.
Con las plantaciones realizadas durante esta etapa, la delegación de Medio Ambiente cumple el objetivo de dar continuidad a la línea de mejoras marcadas en la hoja de ruta del presente periodo corporativo. Un refuerzo de zonas arboladas que no solo busca el embellecimiento de la ciudad, sino multiplicar efectos positivos y beneficiosos para la ciudadanía como la moderación de altas temperaturas, la mejor de la calidad del aire o la atenuación de la sonoridad acústica de los vehículos sobre viviendas.
Dentro de la gran variedad de especies y la diversidad de ubicaciones en las que han sido colocadas, podemos destacar las plantaciones de pinos piñoneros que se han desarrollado en el entorno de Sancti Petri, los flamboyanes y chopos situados en la Carretera de Las Lagunas, los naranjos plantados en las calles más céntricas o las moreras que ha sido colocadas recientemente de avenida de Juan Carlos I. A todas ellas se suman, además, ejemplares de tipuanas, melias, árboles de la navidad, ficus, tamarix, jacarandas, perales, encinas, aligustres, sóforas, olivos, árbol botella, algarrobos, bauhinias, júpiter, robles australianos, jaboneros, palmeras, almez, lagunarias, magnolios o árboles del amor, para contabilizar alrededor de 450 ejemplares de una treintena de especies.