Sindicatos en pie de guerra: UGT denuncia la "extrema vulnerabilidad" de los vigilantes en el Hospital de Poniente
El sindicato UGT califica de insostenible la situación de seguridad en el centro hospitalario de El Ejido tras encadenar dos graves agresiones a vigilantes en menos de una semana, exigiendo un aumento inmediato de personal y el reconocimiento del plus de peligrosidad
EL EJIDO. – La tensión y la indignación crecen entre el personal de seguridad privada del Hospital Universitario Poniente. En una entrevista, Antonio Guerrero, secretario de organización de la Federación de servicios, movilidad y consumo de UGT, ha alzado la voz para denunciar la oleada de violencia que sufren los trabajadores y la falta de medidas de protección eficaces en un centro que ya supera las 1.000 intervenciones de seguridad al año. La gota que ha colmado el vaso ha sido la sucesión de dos brutales agresiones en apenas unos días de diferencia a principios de este mes de septiembre.
El balance es alarmante: un vigilante terminó con el labio partido y una lesión de tobillo, mientras que su compañero sufrió una grave fractura en la mano que ha requerido intervención quirúrgica de urgencia. Durante la entrevista, Antonio Guerrero (UGT) se ha mostrado contundente al describir el día a día en el hospital ejidense. Según explica el portavoz sindical, el actual dimensionamiento de la plantilla —que apenas cuenta con tres efectivos en el turno de mañana y dos durante la noche— resulta totalmente insuficiente para cubrir la gran afluencia de usuarios y la complejidad de las instalaciones.
Por ello, desde UGT se unen a la reclamación de un incremento del 80% en el número de efectivos, lo que permitiría establecer un mínimo de cinco vigilantes en el turno diurno y cuatro en el nocturno. Una medida que consideran imprescindible para garantizar la integridad física tanto de los propios trabajadores de seguridad como del personal sanitario y los pacientes.
Exigencias al SAS: Peligrosidad y la condición de Agentes de la Autoridad
Más allá del aumento de personal, el representante de UGT ha puesto el foco en la necesidad de cambiar las condiciones laborales y los marcos legales que regulan su actividad. El sindicato exige al Servicio Andaluz de Salud (SAS) que la próxima licitación del servicio de seguridad incluya de forma obligatoria el plus de Penosidad, Peligrosidad y Riesgo Sanitario, un derecho del que ya disponen otros colectivos externos del hospital.
Asimismo, Guerrero ha insistido en una reivindicación histórica del sector: la urgencia de que los vigilantes de seguridad privada sean reconocidos legalmente como agentes de la autoridad cuando desempeñen sus funciones en espacios públicos o sanitarios, dotándolos así de un mayor respaldo jurídico frente a las agresiones físicas y verbales.