Siete detenidos tras introducir inmigrantes con 'pateras taxi' en las provincias de Murcia, Almería y Alicante
Ha sido en una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, en colaboración con la Europol y la Policía francesa
Todo ha ocurrido en el marco de la operación 'Barón-Galón'. La Policía Nacional y la Guardia Civil, en colaboración con la Europol y la Policía francesa, han desarticulado una supuesta red criminal dedicada a la introducción irregular de inmigrantes extracomunitarios en Murcia, Almería y Alicante con 'pateras taxi'. En este sentido, cabe destacar que los agentes han hecho dos registros domiciliarios en Alicante y uno de Santa Pola (Alicante), donde se ha incautado documentación, dinero y varios dispositivos telefónicos relacionados con el "entramado delictivo". Al final, la intervención ha resultado con con siete detenciones, seis de ellas de Alicante y una en Marsella.
La intervención comenzó en 2025, cuando investigaciones de la Policía y del Instituto Armado seguían la pista de varios ciudadanos argelinos que, al parecer, facilitaban la logística y el personal para la introducción irregular de compatriotas a través de las costas alicantinas, murcianas y almerienses. Estos, asentados en la provincia de Alicante, se coordinaban y organizaban para cometer diferentes delitos con el fin último de introducir ilegalmente a personas en el territorio español mediante el método de 'pateras taxi': embarcaciones semirrígidas con motores de gran potencia, con las que transportan a los migrantes. En el transcurso de la operación, los investigadores averiguaron que estas embarcaciones eran de procedencia ilícita. De hecho, algunas de ellas habrían sido sustraídas en España o Francia y otras, estarían con documentación falsa o con contratos de alquiler.
De igual modo, detectaron que algunos miembros se dedicaban a la logística relacionada con el combustible, el alojamiento o el desplazamiento de los patrones de las lanchas y constataron que la red controlaba puertos en los que podían sustraer embarcaciones y que vigilaban lugares seguros en los que llegar con las lanchas. Además, descubrieron conexiones internacionales, sobre todo con Francia, relacionadas con la adquisición de embarcaciones y vehículos que después usaban en España.
Los siete presuntos miembros de la red criminal son hombres de nacionalidad argelina y libia de entre 25 y 40 años de edad. Los arrestados están acusados por la presunta autoría de delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, de pertenencia a una organización criminal, de contrabando y contra el patrimonio, entre otros.