El exalcalde de Dalías, condenado por la construcción ilegal de una guardería y una sala de usos múltiples
Jerónimo Robles ha sido inhabilitado durante siete años y medio por los hechos que ocurrieron hace casi 19 años
El exalcalde de Dalías, Jerónimo Robles, ha aceptado una condena de siete años y medio de inhabilitación para ejercer cualquier cargo o empleo público, además de tres meses y un día de prisión, por la edificación “irregular” de una guardería y una sala de usos múltiples durante su mandato en 2006.
El antiguo regidor, actualmente retirado de la vida política, ha admitido ante la Sección Tercera de la Audiencia de Almería los hechos por los que se le acusaba de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos, motivo por el cual se ha dictado sentencia firme.
El tribunal también ha determinado la suspensión de la pena de cárcel por un periodo de dos años, siempre que el condenado no vuelva a cometer delito alguno durante ese tiempo. En el transcurso del procedimiento judicial fueron archivadas las actuaciones respecto a otros once investigados debido a la prescripción de los presuntos delitos.
Robles reconoció haber encargado las obras de ambos inmuebles a una constructora sin iniciar previamente el correspondiente expediente administrativo, intentando financiar los trabajos mediante la cesión de terrenos municipales valorados en más de un millón de euros, es decir, aproximadamente un 36 % por encima del importe real de las obras.
Los hechos se remontan a hace 19 años, cuando el entonces alcalde de Dalías encargó “de manera verbal” la ejecución de las construcciones, pese a carecer de competencias para autorizar dichas actuaciones, ya que era necesario un acuerdo plenario.
La acusación pública destacó las irregularidades detectadas en los posteriores acuerdos y documentos firmados, elaborados con la finalidad de otorgar apariencia de legalidad a la operación y abonar a la empresa constructora mediante la cesión de varias parcelas y aprovechamientos urbanísticos previamente pactados.
Según la valoración de los terrenos, estos ascendían a 1.067.580,72 euros, frente a los 788.572,47 euros en que se habían tasado, lo que habría generado un perjuicio de 279.008,25 euros al Ayuntamiento de Dalías si la operación se hubiera formalizado.
Sin embargo, la empresa constructora rechazó el acuerdo y presentó una demanda que terminó con una sentencia del juzgado de lo Contencioso-Administrativo, obligando al Consistorio a abonar un total de 993.189,92 euros.
Las obras, iniciadas “sin autorización formal” entre noviembre y diciembre de 2006, fueron posteriormente objeto de varios intentos de regularización mediante acuerdos de pleno que contaron con numerosos reparos por parte de la secretaría-intervención municipal al exceder los límites de la legalidad.
El exalcalde, plenamente consciente de la irregularidad de su actuación, llevó a Pleno en mayo de 2007, por la vía de urgencia, un convenio urbanístico entre el Ayuntamiento y la constructora, con el objetivo de legalizar la construcción a cambio de la entrega de una parcela municipal.
En esa sesión, el secretario municipal advirtió de la imposibilidad de emitir un informe jurídico debido al carácter urgente del procedimiento. Pese a ello, ni el alcalde ni los concejales presentes pospusieron la decisión, aun cuando el convenio carecía de firma de las partes implicadas y encubría la permuta irregular de un bien inmueble cuya valoración ni siquiera se había realizado.
Este acuerdo, junto con una adenda aprobada posteriormente en el pleno del 30 de junio del mismo año, permitió la redacción, el 6 de junio de 2010, de un documento refundido que recogía el texto definitivo del convenio urbanístico, pese a que las obras habían finalizado ya en septiembre de 2007, casi tres años antes.
El convenio final no contaba con las firmas necesarias y otorgaba a la constructora la titularidad del edificio levantado sobre terrenos públicos destinados a equipamientos municipales, sin que se hubiese seguido procedimiento alguno basado en los principios de transparencia y libre concurrencia.