La Guardia Civil ha tenido a cuatro individuos acusados de cometer siete robos en vehículos y viviendas, con un botín total que asciende a 4.000 euros en efectivo y 6.000 en objetos personales.
La investigación comenzó en el mes de agosto tras la primera de las denuncias. Los agentes, tras detectar un patrón común en los delitos, identificaron y arrestaron a los sospechosos utilizando testimonios y herramientas tecnológicas.
Los detenidos han pasado a disposición judicial por delitos de robo con fuerza, resistencia, desobediencia, amenazas continuadas y daños.