Crimen de Antonio Campos: el acusado admite el ataque, pero lo enmarca en una discusión
El joven acusado de asesinar al historiador virgitano y funcionario del Ayuntamiento de El Ejido, ha reconocido que golpeó a la víctima con una piedra en varias ocasiones tras una discusión. Según el investigado, habían concertado un encuentro con fines sexuales
Encuentran en El Ejido, con signos de violencia, el cadáver de un hombre desaparecido en Berja
Analizan las cámaras y testigos en busca de pistas sobre el crimen de Antonio Campos
H.M., el joven acusado de matar al funcionario del Ayuntamiento de El Ejido y reconocido historiador virgitano Antonio Campos en septiembre del pasado año, ha admitido ante la juez instructora haber golpeado a la víctima en la cabeza con una piedra. No obstante, ha enmarcado los hechos en el contexto de una discusión surgida cuando intentaba abandonar el lugar al que ambos habían acudido en el vehículo del fallecido.
El investigado ofreció esta versión a preguntas de su defensa, ejercida por la letrada Julia Lirola, durante su comparecencia en la Sección Civil y de Instrucción número 3 del Tribunal de Instancia de El Ejido. En dicha sesión se le comunicaron los delitos por los que será juzgado mediante tribunal de jurado en la Audiencia Provincial de Almería.
Según fuentes jurídicas consultadas, el acusado reconoció que había concertado un encuentro con Antonio Campos esa misma noche con fines sexuales. La cita tuvo lugar en una zona de invernaderos próxima al paraje de Punta Entinas-Sabinar. Sin embargo, siempre según su relato, poco después de llegar se produjo un enfrentamiento entre ambos.
El joven, que ha permanecido en silencio durante cerca de diez meses, aseguró que la víctima adoptó una actitud “agresiva” e incluso llegó a sujetarlo por el cuello. En ese momento, afirma, cogió un bloque cercano y lo golpeó en la cabeza al menos en tres ocasiones.
Frente a esta versión, la autopsia refleja múltiples traumatismos, especialmente en cabeza y rostro, con al menos cuatro lesiones de especial gravedad que provocaron la muerte. En total, el cuerpo presentaba unas 25 lesiones derivadas de diversos golpes, sin signos de defensa.
El acusado también manifestó que, tras los hechos, intentó trasladar a la víctima a un hospital, pero se quedó “en blanco”. Esta declaración contrasta con la forma en la que fue hallado el cadáver: en el maletero del coche, atado de manos y pies por la espalda con plástico de invernadero.
La Fiscalía solicita para el acusado una pena de 22 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía y otro de robo. Por su parte, la acusación particular, ejercida por la familia, eleva la petición a 28 años: 24 por asesinato con ensañamiento y alevosía y cuatro por robo del vehículo. La defensa, en cambio, ha pedido el sobreseimiento de la causa.
En su escrito provisional, el Ministerio Público sostiene que el ataque fue “totalmente sorpresivo” y ejecutado con un bloque de hormigón durante el encuentro que ambos mantuvieron el sábado 27 de septiembre.
Antonio Campos, de 53 años, salió de su domicilio en Berja alrededor de las 21:00 horas en dirección a El Ejido, donde había quedado con H.M., de 23 años, media hora después. Tras reunirse, ambos se desplazaron por la carretera AL-3300 hasta un camino entre invernaderos en Punta Entinas-Sabinar, a la altura del antiguo Cuartel del Príncipe.
Según la Fiscalía, en torno a las 2:00 horas del 28 de septiembre, y por causas no determinadas, el acusado habría tomado un bloque de grandes dimensiones con la intención de acabar con la vida de la víctima, atacándolo por sorpresa e impidiéndole cualquier posibilidad de defensa.
El fiscal subraya la contundencia del arma empleada, la fuerza aplicada y la reiteración de los golpes, elementos que, a su juicio, evidencian la intención de causar la muerte y asegurar el resultado.
OCULTACIÓN DEL CUERPO
Tras el crimen, el acusado introdujo el cadáver en el maletero del vehículo de la víctima, tras atarlo de pies y manos con plástico agrícola. Posteriormente, se hizo con las llaves y condujo el coche realizando varios desplazamientos.
Durante horas, el joven circuló de forma errática por El Ejido, siendo captado por distintas cámaras de seguridad. Finalmente, sobre las 11:44 horas, estacionó el vehículo en la calle Mirasol de San Agustín, cerca de una nave hortofrutícola próxima a la vivienda de su padre.
A los pocos minutos regresó al coche y volvió a marcharse, para regresar al mismo punto alrededor de las 15:00 horas, donde lo dejó definitivamente. El vehículo no fue localizado por la Policía hasta pasada la medianoche del 29 de septiembre, momento en el que se halló el cuerpo.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía reclama una indemnización de 350.000 euros para los familiares por daños morales, así como que no se conceda el tercer grado hasta que se cumpla al menos la mitad de la condena.
DESAPARECIDO EN VÍSPERAS DE VIAJE
Antonio Campos había salido de su domicilio con la intención de regresar a dormir, ya que al día siguiente tenía previsto desplazarse a Granada para asistir a una procesión con amigos. Fue visto por última vez en dirección a El Ejido por cámaras de tráfico.
Su desaparición generó una amplia movilización vecinal para tratar de localizarlo. La colaboración de su entorno permitió encontrar el vehículo en poco tiempo, lo que provocó una fuerte conmoción, con concentraciones de duelo tanto en Berja como en El Ejido.
La autopsia situó la muerte en torno a las 2:00 horas del 28 de septiembre. Durante unas 12 horas, el acusado condujo el coche de la víctima por el municipio, lo que llevó a los investigadores a no descartar posibles contactos con terceros.
La causa cuenta ya con informes clave, como el de ADN, la autopsia, la geolocalización por antenas y el análisis de los teléfonos móviles. De estos últimos se desprende que víctima y acusado se conocían previamente, según las conversaciones mantenidas en los días anteriores.