Las playas protegidas del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar han registrado este verano la menor entrada de vehículos de los últimos seis años. Entre el 20 de junio y el 27 de septiembre, 47.429 coches, furgonetas y caravanas accedieron a las zonas reguladas situadas al oeste de San José.
La cifra supone 2.515 accesos menos que el año pasado, un descenso del 5,04%. Además, se sitúa por debajo de los registros de los últimos años, con la excepción de 2024, cuando se contabilizaron 47.529 vehículos, aunque entonces el dispositivo estuvo operativo durante seis días menos.
La limitación de acceso afecta, entre otras, a las playas de Mónsul, Genoveses y El Barronal, con el objetivo de reducir la presión sobre este espacio natural. El aparcamiento tiene capacidad para 399 vehículos y funciona mediante un sistema de rotación, con un coste de seis euros por plaza.
Agosto también cerró con datos a la baja. Durante ese mes entraron algo más de 17.000 vehículos, un 7,56 por ciento menos que en agosto de 2025 y la cifra más baja registrada para este periodo desde que existen estos controles.
La tendencia descendente se viene observando desde 2018, cuando se alcanzó el máximo de entradas en agosto, con alrededor de 24.800 vehículos. Desde entonces, la afluencia ha ido disminuyendo, aunque con algunos repuntes puntuales.
La regulación de los accesos a estas playas comenzó en 2014 para proteger el entorno. La menor presencia de vehículos también reduce el polvo y las emisiones en los caminos, el ruido y la congestión en las zonas de estacionamiento.