El Almería se prepara para otro verano de reconstrucción tras quedarse a las puertas del ascenso
La salida de Rubi, la búsqueda de un nuevo entrenador, las posibles ventas importantes y las obras del estadio marcarán los próximos meses en el club rojiblanco
La UD Almería afronta un nuevo verano cargado de decisiones tras no conseguir el ascenso a Primera División por segunda temporada consecutiva. El golpe fue especialmente duro esta vez, después de caer ante el Málaga en la vuelta de la final del playoff disputada en el UD Almería Stadium, un desenlace que ha obligado al club a replantear parte de su proyecto deportivo.
El primer gran cambio apunta al banquillo. Aunque Rubi mantiene contrato hasta junio de 2027, la intención de la entidad es alcanzar un acuerdo para poner fin a su etapa al frente del equipo. El técnico catalán no ha logrado devolver al conjunto rojiblanco a la máxima categoría en estos dos últimos intentos y todo apunta a que ambas partes separarán sus caminos a lo largo de esta semana.
Mientras tanto, la dirección deportiva ya trabaja en la elección de un nuevo entrenador. El nombre de García Pimienta es uno de los que más fuerza ha cobrado en los últimos días por su experiencia y perfil futbolístico, aunque no es el único candidato que figura en la lista del club. La intención es cerrar cuanto antes una incorporación clave para empezar a diseñar la plantilla de la próxima temporada.
Del banquillo al cesped
La reconstrucción volverá a pasar también por el mercado de fichajes. Como ya ocurrió tras la pasada temporada, el Almería necesitará generar ingresos y ajustar su economía tras un déficit de 47 millones de euros al no conseguir el ascenso. En ese escenario, jugadores como Sergio Arribas o Dion Lopy aparecen como algunos de los principales candidatos a protagonizar una venta importante durante este verano.
Además de las posibles salidas, el club deberá resolver varias situaciones contractuales. Fernando Martínez, Álex Centelles, Leo Baptistao y Arnau Puigmal finalizan contrato este mes de junio. Mientras que la continuidad de Fernando y Centelles parece complicada, los casos de Baptistao y Arnau siguen abiertos y no se descarta que puedan seguir vinculados al proyecto.
Las obras como máxima prioridad
Tampoco se esperan cambios únicamente en el césped. La dirección del club mantiene firme su apuesta por continuar con la transformación del estadio pese al fracaso deportivo. La fase 2 de la remodelación sigue adelante y contempla una de las actuaciones más esperadas por la afición: la eliminación de las pistas de atletismo y el acercamiento de las gradas al terreno de juego. La intención de la propiedad es que las obras arranquen lo antes posible para evitar nuevos retrasos en un proyecto considerado estratégico para el crecimiento de la entidad. El objetivo es dotar al estadio de una imagen más moderna y de una atmósfera mucho más cercana a la que demandan tanto aficionados como jugadores.
Con el futuro del banquillo por resolver, una plantilla que volverá a sufrir modificaciones importantes y unas obras de gran envergadura pendientes de ejecución, el Almería se enfrenta a otro verano de máxima actividad. Un escenario que ya se ha convertido en habitual en los últimos años y que volverá a estar marcado por un único objetivo: construir un equipo capaz de regresar a Primera División.