La investigación sobre el tiroteo de El Ejido sigue sacando a la luz nuevos episodios de violencia presuntamente cometidos por el joven detenido por matar a su madre y a su padrastro. Según fuentes judiciales, el hombre habría atacado con una navaja a su esposa apenas dos días antes de los asesinatos, durante el regreso de un viaje a Granada.
Las pesquisas apuntan a que el sospechoso detuvo el coche de madrugada a la altura de Adra y comenzó una discusión motivada por supuestos celos. En medio del enfrentamiento, habría amenazado con matar a varios familiares antes de abrir la puerta del copiloto y atacar a la mujer con un arma blanca mientras le gritaba amenazas de muerte.
La víctima sufrió una grave herida en el rostro al intentar esquivar la puñalada, que inicialmente iba dirigida al torso. Los investigadores consideran estos hechos un intento de asesinato dentro de un contexto de violencia machista.
Dos días después, la mujer volvió a ser víctima del presunto agresor durante el tiroteo ocurrido en la barriada de El Canalillo. Allí murieron la madre y el padrastro del detenido después de que este, supuestamente, los esperara armado frente al domicilio familiar.
Tras disparar contra ellos, el acusado habría abierto fuego también hacia la parte trasera del vehículo, donde viajaban su esposa, su bebé de siete meses y otros menores. El niño resultó herido de bala en la cabeza y permanece ingresado en cuidados intensivos tras ser operado de urgencia.
El detenido también está siendo investigado por otros ataques cometidos esa misma noche, entre ellos los disparos contra una vecina y su hija pequeña, así como contra un hombre de 60 años que intentó proteger a su hijo. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación mientras trata de esclarecer todos los hechos y el origen del arma utilizada.