ELECCIONES GENERALES

El Senado se convierte en la otra batalla del 29N: Abascal busca un pacto con el PP y el PSOE se alía con el Frente Amplio

El líder de Vox ofrece negociar con los populares para evitar que la izquierda controle la Cámara Alta, mientras los socialistas encabezarán las candidaturas conjuntas con sus socios progresistas bajo la marca Senado de Progreso.

Qué es el voto útil y por qué se hace referencia a él en la izquierda: las provincias clave en el resultado de las elecciones

El PSOE estudia concurrir junto a otros partidos de izquierda al Senado para evitar una nueva mayoría absoluta del PP

Toño López-Carrasco

Madrid |

Imagen del edificio del Senado de España | Redacción

El Senado se ha convertido en uno de los principales frentes de negociación de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La disputa por la Cámara Alta no se limita a conseguir una mayoría absoluta, puesto que su composición también influye directamente en procedimientos institucionales de especial relevancia, entre ellos parte de la elección de los magistrados del Tribunal Constitucional o la renovación del Consejo General del Poder Judicial.

De ahí que los partidos mayoritarios ya estén moviendo ficha para poder conseguir un objetivo común. En el caso del Partido Popular, que cuenta actualmente con una mayoría absoluta en el Senado, podría seguir los consejos de Santiago Abascal, quien ha reiterado su disposición a alcanzar "algún entendimiento" con el PP para proteger la mayoría de derechas en la Cámara Alta. Por su parte, el PSOE ya ha cerrado un acuerdo con el Frente Amplio y Podemos para concurrir con candidaturas conjuntas en distintas circunscripciones.

Una estrategia para frenar el avance del rival

Los dos movimientos responden a una misma lógica electoral: evitar que la división del voto entre partidos facilite la victoria de sus adversarios en el reparto de escaños. En el caso de la derecha, Vox estudia incluso no presentar candidatos al Senado en algunas provincias para favorecer a los aspirantes del PP.

Aun así, desde la formación liderada por Santiago Abascal, han reiterado su voluntad de negociar con los populares un acuerdo que permita evitar que la izquierda consiga una mayoría en el Senado. "Nosotros mantenemos la voluntad de algún entendimiento que proteja al Senado de los acuerdos que Sánchez ha alcanzado con la extrema izquierda", pudiendo incluso presentarse de manera conjunta.

Abascal no ha concretado qué fórmula plantea para materializar ese entendimiento, aunque ha defendido que los partidos de la oposición deben estar dispuestos a hacer "sacrificios" para aumentar sus posibilidades electorales. La propuesta llega después de que el PSOE y sus socios progresistas anunciaran su intención de concurrir unidos al Senado en numerosas circunscripciones.

Desde el pasado fin de semana, la formación estudia no presentarse en aquellas provincias donde tenga menos opciones de obtener representación y pedir a sus votantes que apoyen a los candidatos del PP. La decisión definitiva aún debe concretarse y no se ha anunciado una relación cerrada de territorios en los que se aplicaría esta estrategia.

El movimiento supondría una fórmula de coordinación electoral entre ambos partidos sin necesidad de presentar una coalición conjunta al Senado. El plazo para registrar las candidaturas electorales se extiende hasta el 26 de octubre, por lo que las formaciones disponen de unos días para definir los posibles cambios.

El PSOE encabezará todas las candidaturas conjuntas con el Frente Amplio

En el otro lado del tablero electoral, los socialistas han acordado encabezar las listas compartidas con sus socios bajo la denominación Senado de Progreso. El PSOE ha alcanzado un acuerdo con distintas fuerzas progresistas para presentar candidaturas conjuntas al Senado bajo la marca Senado de Progreso. La alianza incluye a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid, Compromís, Chunta Aragonesista, Batzarre y Més, entre otras formaciones, con particularidades según el territorio.

El acuerdo establece que los socialistas encabezarán todas las candidaturas conjuntas en las que concurran con el Frente Amplio. El reparto de los puestos restantes tendrá en cuenta la representación y los resultados obtenidos por las formaciones en las elecciones generales de 2023, con el objetivo de articular una candidatura común sin renunciar a la presencia de los partidos que integran la alianza.

La iniciativa pretende evitar que la dispersión del voto de izquierdas beneficie al PP en el reparto de escaños. En las elecciones de 2023, los populares obtuvieron una amplia mayoría absoluta en el Senado, una posición que la alianza de izquierdas quiere disputar en los comicios del 29 de noviembre.

Un sistema electoral que favorece los acuerdos entre partidos

La importancia de estos movimientos se explica, en parte, por las diferencias entre el sistema electoral del Congreso y el del Senado. En la Cámara Alta, la mayoría de las provincias eligen cuatro senadores mediante un sistema de voto nominal: los electores seleccionan candidatos concretos y pueden repartir sus votos entre distintas formaciones.

En las circunscripciones provinciales ordinarias, cada elector puede marcar hasta tres candidatos, aunque se eligen cuatro senadores. Esto permite que una candidatura coordinada concentre apoyos y consiga varios escaños, mientras que la división entre partidos próximos puede dificultar que alcancen una representación equivalente.

Por ese motivo, tanto la candidatura conjunta de PSOE y Frente Amplio como la posible retirada de candidatos de Vox responden a una misma lógica: concentrar el voto de cada bloque para competir por el mayor número posible de escaños. La eficacia de estas estrategias dependerá, en cualquier caso, de los resultados en cada provincia y de cómo respondan los votantes a las instrucciones de sus partidos.