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Por qué PP y Vox buscan los tres quintos del Senado: qué podrían cambiar si alcanzan esa mayoría tras el 29N

Las negociaciones entre ambos partidos ponen el foco en una mayoría parlamentaria que permite participar en la renovación de instituciones como el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial.

Javier Matiacci

Madrid |

El lider del PP, Alberto Núñez Feijóo y el líder de VOX, Santiago Abascal, durante una reunión en el Congreso de los Diputados | Europa Press

Las elecciones generales del 29N deciden el Congreso, pero no hayq que olvidar la importancia del reparto de escaños en el Senado. El resultado en la Cámara Alta tiene trasncendencia en la renovación de las principales instituciones del Estado, especialmente si alguna formación consigue mayoría de tres quintos.

Y precisamente las conversaciones entre PP y Vox se encaminan a obtener estrategias que aumenten las opciones de alcanzar ese resultado y contrarrestar la coalición de izquierdas. El objetivo de alcanzar esa mayoría responde al papel que desempeña el Senado en la elección de magistrados del Tribunal Constitucional y vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

La diferencia es importante porque el PP ya ha contado con mayoría absoluta en el Senado durante la legislatura que ahora termina, pero no ha tenido los tres quintos necesarios para realizar determinados nombramientos sin negociar con otras formaciones.

¿Cuántos senadores necesitan PP y Vox para alcanzar los tres quintos?

La Cámara Alta cuenta actualmente con 267 senadores, de los que 209 son elegidos por los ciudadanos y otros 58 son designados por los parlamentos autonómicos.

Con esa composición, la mayoría de tres quintos se sitúa en 161 senadores, una cifra superior a los 134 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. El número exacto de escaños necesario dependerá de la composición del Senado resultante de las elecciones y de las designaciones autonómicas.

En 2023, los populares obtuvieron 120 senadores por elección directa, a los que sumaron representantes designados por los parlamentos autonómicos. Vox, por su parte, ha contado con cinco senadores autonómicos gracias a acuerdos territoriales.

La renovación del Tribunal Constitucional, uno de los principales objetivos

La Constitución establece en su artículo 159 que el Tribunal Constitucional está integrado por doce magistrados, de los cuales cuatro son elegidos a propuesta del Senado por mayoría de tres quintos.

Otros cuatro corresponden al Congreso de los Diputados, dos al Gobierno y dos al Consejo General del Poder Judicial.

Esto significa que una mayoría de 161 senadores permitiría a PP y Vox, si mantuvieran una posición común, aprobar los cuatro nombramientos que corresponden a la Cámara Alta sin necesitar los votos del PSOE.

Eso sí, esa mayoría no les permitiría renovar automáticamente todo el Constitucional. Los magistrados tienen mandatos de nueve años, se renuevan por tercios y los nombramientos deben seguir los procedimientos legalmente establecidos, incluida la participación de los parlamentos autonómicos en la propuesta de candidatos al Senado.

¿Qué ocurriría con el Consejo General del Poder Judicial?

La mayoría de tres quintos también es necesaria para elegir a los diez vocales del CGPJ cuya designación corresponde al Senado.

De esos diez puestos, seis están reservados a jueces y magistrados y otros cuatro a juristas de reconocida competencia.

Por tanto, una mayoría cualificada permitiría a PP y Vox participar decisivamente en la renovación de esa parte del órgano de gobierno de los jueces. Sin embargo, los otros diez vocales corresponden al Congreso, donde también se exige una mayoría reforzada.

Además, el mandato del actual Consejo se extiende, en principio, hasta 2029, por lo que alcanzar los tres quintos tras el 29N no supondría una renovación inmediata de este organismo.

Las fórmulas que negocian PP y Vox para las elecciones del 29N

Las conversaciones entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal se producen después de que el PSOE y Frente Amplio hayan acordado concurrir conjuntamente al Senado bajo la denominación "Senado de Progreso".

Los populares y Vox estudian distintas posibilidades para evitar que la división del voto perjudique sus opciones de obtener escaños.

Entre las fórmulas planteadas se encuentran la retirada de candidaturas de Vox en determinadas provincias, la incorporación de candidatos próximos a ese partido en las listas populares o la cesión de senadores de designación autonómica.