PP y Vox cierran el acuerdo para gobernar en coalición en Aragón e investir a Jorge Azcón
El acuerdo se basa en el mismo texto que ha llevado a María Guardiola a la presidencia de Extremadura
Madrid |
Tras el acuerdo en Extremadura, todo indicaba que Aragón no iba a tardar en seguir el mismo camino y así ha sido. El Partido Popular y Vox han llegado a un acuerdo para investir la próxima semana a Jorge Azcón y gobernar en coalición durante los próximos cuatro años. El pacto está inspirado en el firmado hace seis días en Extremadura que ha llevado hoy a María Guardiola a ser investida como presidenta.
El todavía presidente en funciones del Gobierno autonómico, Jorge Azcón, y el líder regional de Vox, Alejandro Nolasco, darán a conocer los detalles del acuerdo esta misma tarde en la entrada al Salón de Plenos de las Cortes de Aragón.
Ambos partidos han logrado llegar a un entendimiento a las puertas de San Jorge, Día de Aragón, y a 10 días de que venza el plazo legal para investir a un presidente y evitar una repetición electoral inédita.
El documento estratégico contiene el concepto de "prioridad nacional" en el que se "inspirará" el reparto de vivienda y ayudas públicas, y que tanta polémica ha levantado en Extremadura.
A falta de conocer el detalle del pacto en Aragón, el precedente está en Extremadura: PP y Vox acordaron endurecer el acceso a la vivienda pública. Exigen "empadronamiento histórico" de 5 años para alquiler y de 10 para compra, frente a los tres actuales.
A partir de ahí, entran en juego otros factores, sin carácter excluyente: la "relación efectiva y afectiva" con el territorio, la trayectoria laboral y de cotización, la presencia de familiares de primer grado en la comunidad o cualquier elemento que acredite un vínculo "real y duradero" con la región.
En la práctica, la llamada "prioridad nacional" no se traduce en una preferencia explícita por la nacionalidad española. Es una etiqueta —impulsada por Vox y asumida por el PP— que favorece a quienes demuestren arraigo en Extremadura, no en España.
Vox sostiene que así se garantiza que el español vaya "primero". El PP, por su parte, defiende que son criterios ya aplicados en comunidades como Madrid.