Tiene 86 años, ha ganado 33 títulos y sigue jugando al tenis: este es el secreto de Félix Candela
El veterano tenista continúa dedicando su tiempo a su pasión sin importar el paso del tiempo: "No tengo ninguna edad, yo soy joven, de verdad".
Toño López-Carrasco | Tomás Sanjuán
Madrid |
Félix Candela cumplirá 87 años el próximo 16 de septiembre. Lleva 35 años jugando al tenis, ha disputado 13 Mundiales con España y asegura que todavía le queda algún trofeo por ganar.
Es curioso porque, cuando habla de su edad, lo hace como si fuera un dato administrativo, asegurando que "la edad no cuenta nada más que cuando me inscribo en el torneo". Para todo lo demás no existe, y basta con verle jugar unos minutos para entenderlo.
35 años con una raqueta en la mano
Antes del tenis hubo otro deporte. Félix comenzó con el atletismo y llegó a conseguir algún récord absoluto. Aquella etapa, dice, fue la base que después le permitió competir con una raqueta.
Tras 35 años jugando al tenis, no parece tener intención de parar: "Me siento feliz, estoy contento y el cuerpo resiste. Con lo cual, hasta que el cuerpo aguante, yo voy a seguir haciendo deporte y jugando al tenis, que es lo que me gusta".
En ese camino ha conseguido 33 títulos internacionales. El número, además, es reciente, porque en la última entrevista que concedió eran 'apenas' 32.
También ha vestido la camiseta de España en 13 Mundiales. El primero, en Australia, fue un punto de inflexión. El último, en Croacia, terminó con un campeonato del mundo.
Ese último título cambió algo. Félix pensaba que quizá la edad ya empezaba a pesar demasiado como para seguir levantando trofeos. Pero llegó el título y volvió la ilusión. "Todavía tengo la ilusión de que alguno más va a caer. Y creo que lo lograré. En ello estoy", mantiene.
Se niega a bajar la intensidad y abraza "la rutina"
"Bajar la intensidad significa empezar a hacer algo menos, a tener menos ilusión, a tener menos ganas de competir", declara, pronuncia una de esas frases que resumen buena parte de su manera de entender la vida: "Si te abandonas, estás perdido".
El tenis, para él, no es solamente cuestión de piernas o de brazos; también lo es de cabeza. "Cuando ya llevas mucho tiempo jugando, se convierte en una rutina de dificultad", cuenta.
Dentro de esa rutina que lleva practicando 35 años, desvela algo que no puede faltar: los amigos.
Entrena, juega, compite y después llega el momento de sentarse a comentar lo ocurrido. Un café. Una cerveza. Una conversación sobre el partido, sobre el siguiente torneo o sobre lo que harán la próxima vez.
Explica que le "falta algo" cuando ese café o esa cerveza no aparecen porque alguno tiene prisa.
El tenis, una forma de conocer el mundo
Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Argentina… destinos que le han permitido conocer a amigos que lo siguen siendo actualmente. Otros, simplemente, ya no están.
"Cuando nos vemos, nos llevamos una alegría de pensar que seguimos activos y seguimos vivos". Quizá ahí esté una de las claves de por qué Félix sigue volviendo a la pista.
No es solo el tenis. Es todo lo que hay alrededor. "Todavía me queda mucha vida por delante", explica.
Félix sabe que algún día tendrá que parar. Es consciente de que siempre hay un "hasta cuándo". Pero no quiere vivir pensando en ese momento: "El futuro puede tardar en llegar y pienso que tardará, aunque puede ser mañana mismo".
"Pienso que todavía me queda mucha vida por delante, con alegría, con amigos, con tenis. ¿Qué más quiero?"
Mientras la vida no le dé un revés y el cuerpo aguante, Félix seguirá pisando la pista.