¿Quién no ha visto alguna vez algún gesto repetitivo, manía o rutina en los futbolistas antes de entrar al campo? Desde persignarse al entrar al campo hasta besar una estampita, muchos jugadores repiten estos rituales como parte de su preparación. En el Mundial de fútbol 2026, estas supersticiones vuelven a llamar la atención y tienen nombre propio.
El jugador de la selección de Portugal es uno de los profesionales más meticulosos con su preparación. Suele ser el último en salir del vestuario, pisa el terreno de juego con el pie derecho y hace un pequeño salto al entrar en el césped. Estos rituales son los que han formado parte de su rutina a lo lago de la carrera del delantero portugués, según ha confirmado Reuters.
El capitán de la selección Argentina, también mantiene unas rutinas permanentes en sus partidos. Uno de sus gestos más reconocibles es su persigna antes de salir al campo de juego.
El delantero brasileño tiene una llamada familiar, escucha música para concentrarse y reza una breve oración antes de cada partido como preparación mental.
El centrocampista de la selección inglesa, se realiza agujeros en las medias durante cada partido para reducir la presión de los gemelos, pero también como forma de tranquilizarse.
El seleccionador español utiliza unas zapatillas con la bandera de España un gesto que mantiene tras los buenos resultados obtenidos en la Eurocopa de 2024, en la que ya las había usado, según recoge El Debate.
Según Terapify, plataforma especializada en psicología, estos rituales deportivos surgen como mecanismos para afrontar el estrés. El cerebro relaciona ciertos gestos con experiencias positivas, lo que lleva a muchos deportistas a repetirlos antes de cada partido. Sin embargo, los expertos también puntualizan que cuando esas rutinas se convierten en necesidad rígida, puede generar más presión y afectar de forma negativa al deportista.