Análisis Vuelta Rápida: Fórmula 1

Test de Barcelona: Williams no llegará a tiempo y Sainz, tampoco.

Primer aviso para Williams en el nuevo amanecer de la nueva F1. La temporada aún no ha comenzado oficialmente, pero la escudería británica ya ha lanzado la primera señal de alerta. No estará presente en los test privados de Barcelona. Sainz, se queda en tierra.

Beltrán Jarillo

Madrid |

Carlos Sainz y Max Verstappen en el podio | Photo by Rudy Carezzevoli/Getty Images

Ni Williams, ni sus dos pilotos, Carlos Sainz y Alex Albon, estaran en Barcelona en los tests programados a finales de enero. Una ausencia que no pasa desapercibida en un momento especialmente delicado: el estreno del reglamento técnico de F1de 2026.

La explicación es sencilla y, al mismo tiempo, inquietante: el FW48, el monoplaza con el que Williams afronta el cambio normativo más profundo de los últimos años, no estará listo para rodar en Montmeló.

Williams esperará a Bahrein

Desde Grove aseguran que no quieren forzar plazos ni poner el coche en pista sin garantías . La escudería ha optado por concentrar recursos en simulación, banco de pruebas y preparación para los test oficiales de Bahrein. Una decisión pragmática en el discurso, pero que deja un inevitable poso de preocupación.

Hay quienes rumorean que el coche no ha pasado el famoso “crash test” de la FIA, y que por eso tienen que revisarlo. También podría tratarse de que, por ahora, el coche no puede cumplir con la normativa de peso mínimo, 768 kilogramos (incluyendo al piloto pero sin combustible), lo que supone una rebaja de 30 a 32 kgs. respecto a los 798-800 kgs. de 2025.

Los pilotos, resignados. Sainz y Albon necesitan horas de vuelo

Barcelona no es un test oficial, pero sí una oportunidad valiosa para adaptarse a tanta novedad y aprovechar horas de vuelo. Tradicionalmente, estas jornadas permiten detectar problemas de fiabilidad, validar correlaciones entre el túnel de viento, el simulador y la pista, y empezar a entender un coche que, en 2026, será prácticamente nuevo en todos los aspectos: aerodinámica y unidades de potencia, especialmente.

Perder esos kilómetros significa llegar a Bahrein con menos margen de error y menos certezas. El impacto no es solo técnico. Carlos Sainz y Alex Albon pierden días clave de adaptación al nuevo coche, algo especialmente relevante en un inicio de temporada comprimido y con una curva de aprendizaje más empinada de lo habitual.

En una parrilla cada vez más ajustada, cualquier desventaja inicial puede tardar semanas en corregirse. Eso sí, conviene matizar. No estar en Barcelona no equivale a un fracaso anunciado. El verdadero termómetro de la pretemporada sigue siendo Bahrein, y la historia reciente demuestra que algunos equipos han sabido recomponerse tras arranques torcidos.

Pero en el caso de Williams, que venía de una tendencia claramente ascendente y aspiraba a consolidarse en la zona media-alta, el contratiempo llega en el peor momento posible.

Williams necesita un año más el "efecto Sainz"

El contraste con otros equipos es evidente. Mientras Ferrari, Mercedes o incluso proyectos más modestos afinan sus programas de rodaje, Williams observa desde la barrera, con la presión añadida de no repetir errores del pasado que tanto lastraro su credibilidad deportiva. La incógnita ahora es si esta ausencia es solo un tropiezo puntual o el síntoma de un proyecto más ajustado de lo previsto. Carlos Sainz va a necesitar de nuevo mucha paciencia y pericia para brillar al nivel del pasado. Y Williams también necesita su "efecto Sainz" que un año más le dé un plus de confianza y credibilidad. ¿Será posible con este nuevo reglamento?

La respuesta empezará a llegar en Bahrein y se confirmará —o no— en las primeras carreras del año. Porque en la Fórmula 1 moderna, el reloj no espera a nadie, y 2026 no hará excepciones.