MOTO3 | EL SUDAFRICANO GANÓ EN SAN MARINO

Navarro se cae en Misano y deja el terreno libre para que Binder gane el Mundial

Brad Binder tiene todo de su parte para ser nuevo campeón del Mundial de Moto3. El sudafricano ganó a Bastianini en el GP de San Marino y y además aprovechó la caída de Jorge Navarro para tener el título casi en su mano.

ondacero.es

Madrid | 11.09.2016 14:09

Binder, en Misano | Getty Images

El sudafricano Brad Binder (KTM) ha dado un paso de gigante para proclamarse matemáticamente campeón del mundo de Moto3 al conseguir su segunda victoria consecutiva y la quinta de la temporada en el Gran Premio de San Marino que se ha disputado en el circuito de Misano Adriático. La caída del español Jorge Navarro (Estrella Galicia 0'0 Honda) dejó el camino expedito al líder del mundial camino de su primer título, máxime tras doblegar en la última vuelta a su rival más directo en la carrera de San Marino, Enea Bastianini.

Bastianini comandó la primera vuelta de carrera pero en la siguiente asumió ese rol el líder del mundial, que intentó cambiar el ritmo ya con los neumáticos más calientes para romper la carrera y evitar que se formase un grupo demasiado grande al frente de la misma pero su vuelta rápida del segundo giro recibió la contundente respuesta de sus rivales. Tanto Arón Canet (Estrella Galicia 0'0 Honda), como Hiroki Ono (Honda) y Nicolo Bulega (KTM) respondieron con sendas vueltas rápidas para evitar que ese grupo se disgregase, pero en la tercera vuelta se hizo la primera selección con un corte en las nueve primeras unidades del pelotón.

La carrera ya había perdido por entonces a varios protagonistas por caída, como el holandés Bo Bendsneyder (KTM), compañero de equipo de Brad Binder, la única fémina del campeonato, María Herrera (KTM), el argentino Gabriel Rodrigo (KTM), o el piloto invitado italiano Alex Fabbri (Mahindra), aunque no fueron los únicos, pues unos giros más tarde Jorge Navarro se fue por los suelos en la curva catorce sin posibilidad de continuar.

Bastianini y Binder se enzarzaron en una particular lucha que les permitió destacarse del resto de rivales en busca de la victoria en la carrera italiana, con un nutrido grupo perseguidor que encabezaron Nicolo Bulega y Joan Mir. Poco a poco Binder y Bastianini se escaparon de sus perseguidores, asumiendo el líder del mundial toda la responsabilidad del ritmo de carrera, con Bulega primero y Mir después tirando del grupo perseguidor, en el que quedaron Kornfeil, Canet, Locatelli y el italiano Phillip Oettl (KTM), que también llegó desde atrás.

Binder dio una lección magistral en la última vuelta, en la que entró líder su rival Bastianini, pero el sudafricano había estudiado los puntos en donde era más rápido que su rival y esperó el momento oportuno para superarlo con suficiente y adjudicarse el triunfo.