CROACIA 1-2 ESPAÑA

"¡Tiene un matrimonio con el gol!": la narración de Alfredo Martínez del doblete de Mikel Merino en la victoria de España contra Croacia

España tuvo que remontar el gol inicial de Perišić en un partido duro e intenso en el que Croacia acabó jugando con uno menos.

Nerea Pardillo

Madrid |

La Selección Española se ha clasificado para cuartos de final de la Nations League tras ganar a Croacia por 1-2, en un partido que se le puso muy cuesta arriba a los de Luis de la Fuente y en el que Mikel Merino volvió a vestirse de salvador, como en el Mundial, con un doblete.

El inicio del partido no fue como el de los anteriores. La Roja no anotó en los primeros minutos y Croacia se mostró muy volcada sobre la portería de Unai Simón, apoyada por una afición que veía que su equipo podía plantarle cara a la doble campeona del mundo. Una imagen muy diferente a la mostrada en el partido contra Inglaterra.

Croacia salió desplegando una gran intensidad; sin ir más lejos, Oyarzabal tras tocar el primer balón, quedó renqueante. Y Unai Simón tuvo que estar muy atento, sobre todo a un cabezazo peligroso de Perisic que pudo suponer el 1-0 a favor croata. A España no se la veía nada cómoda.

El primer golpe llegó tras un robo y una contra muy bien ejecutada por Kovacic. El exjugador del Real Madrid cogió el balón y, flanqueado por Matanovic y Perisic, se plantó en el borde del área. Le pasó el balón a Matanovic, que tiró de primeras. Unai rechazó el balón, que quedó muerto en el área, perfecto para el cabezazo de Perisic.

Croacia pudo ampliar el marcador en la siguiente jugada. Laporte perdió el balón dentro del área, pero Unai Simón detuvo el disparo a bocajarro de Matanovic. Eran minutos duros para los de Luis de la Fuente, que no conseguían meterse en el partido. No fue hasta pasada la media hora cuando Lamine realizó el primer disparo, aunque fue ligeramente desviado por un defensor.

Poco a poco, la Roja fue ganando presencia, imponiendo su juego y sometiendo a Croacia, a la que le costaba llegar a los duelos. Oyarzabal no llegó a rematar un balón de Lamine y Dani Olmo tampoco pudo rematar un centro de Cucurella, pero poco a poco asomaba España.

Oyarzabal remató muy flojo un centro de Laporte y Lamine tuvo la más clara de toda la primera parte. Un pase filtrado de Dani Olmo le dejó solo frente a la portería, pero esta vez no logró colar el balón por un hueco imposible, como en el partido de ida.

La segunda parte empezó con malas noticias para España, con el cambio de Baena por molestias; en su lugar entró Merino, el salvador. Aun así, el combinado español no dejó de crear ocasiones y Lamine tuvo un mano a mano que falló de manera inexplicable. Parecía que no era el día del culé.

Aun así, la selección no dejaba de insistir y logró el premio. Tras una jugada un tanto embarullada en el área, a Merino le cayó un balón tras un rechace de Dani Olmo. El vasco, que siempre está ahí, desatascó el partido como hizo dos veces en el Mundial.

España tenía la presencia, el control, las ocasiones... pero también errores. Una nueva pérdida en la frontal provocó que Perišić cazara un balón suelto en el área. Pero apareció el capitán Unai, que se hizo enorme y tapó el tiro del delantero croata. Era una jugada clarísima de gol. Y en la siguiente jugada, el delantero fue expulsado por doble amarilla tras zancadillear a Cucurella, una decisión muy protestada por el equipo croata.

Y esta superioridad numérica permitió a España adelantarse en el marcador. Mikel Merino tiene un matrimonio con el gol cuando se trata de los partidos de España. El jugador del Arsenal cazó un balón dentro del área con un magnífico control y clavó un remate de primeras casi en la escuadra, imparable para Livakovic.

Con esta victoria, España continúa imbatida. Es el partido número 43 sin conocer la derrota, un récord histórico de los de Luis de la Fuente, que no tienen techo.