RACING 0-3 REAL MADRID

El Real Madrid golea al Racing de Santander y se mantiene en el pulso por LaLiga: escucha la narración de Alberto Pereiro

Los goles de Mbappé, Bellingham y Diomande en la primera media hora sirvieron para que los de Mourinho cerraran el partido pronto.

Nerea Pardillo

Madrid |

Jude Bellingham celebra su gol ante el Racing (Getty Images)

El Real Madrid ha confirmado su buena racha de victorias y fútbol con una contundente victoria ante el Racing de Santander, que se queda al borde del descenso. Los blancos dejaron el partido sentenciado en la primera mitad, mientras que en la segunda se permitieron bajar algo el ritmo, ya que esta semana vuelve a haber Champions.

Tras un emotivo minuto de silencio por las víctimas del accidente de Urda, el equipo de Mourinho poco tardó en avisar. Agirrezabala tuvo que sacar una mano para parar un cabezazo de Bellingham que iba dentro. La polémica llegó en la jugada siguiente. El colegiado señaló penalti para el Madrid, muy protestado por el Racing, que consideraba que el contacto era mínimo.

El VAR no corrigió al árbitro y Mbappé se encargó de marcar, con un ajustado tiro a media altura al palo izquierdo. Aunque Agirrezabala adivinó el lado, no pudo parar el balón, que iba muy fuerte. Poco tardó el Madrid en marcar el segundo, tras un maravilloso pase al espacio de Güler para Bellingham.

El inglés aprovechó su velocidad para zafarse de la zaga. Con una picadita dejó atrás a Agirrezabala y se quedó solo ante la portería para empujar el balón, que cruzó la línea de meta con suspense, porque a punto estuvo Mantilla de desviar el tiro en el último instante. Las cosas empeoraron para el Racing minutos después, cuando precisamente Mantilla tuvo que ser sustituido tras apoyar mal la rodilla derecha en un choque con Cucurella.

La guinda del pastel para el Real Madrid llegó a la media hora con el golazo de Diomande. El costamarfileño se encontró con un balón llovido en la frontal y no se lo pensó dos veces. Empalmó el tiro y el balón se coló como un obús por la escuadra izquierda, imparable para Agirrezabala. El silencio inundó El Sardinero.

Ya en la segunda mitad, el Real Madrid bajó el ritmo, consciente de que tenía el partido cerrado. Incluso pudo aumentar la ventaja en el marcador si el disparo de Mbappé no se hubiera estrellado en el palo. Mourinho aprovechó para hacer cambios y dar descanso a los jugadores que, previsiblemente, serán titulares ante el AEK Atenas.

El árbitro volvió a ser protagonista a la vuelta de vestuarios. El linier le avisó de una mano de Tchouaméni dentro del área. Sin embargo, tras la revisión del VAR, el lanzamiento fue anulado. En este caso, al venir de un rebote del propio Tchouameni, Martínez Munuera aplicó la regla del 'play the ball'. El ambiente se caldeó y el colegiado recogió un mechero que los aficionados lanzaron desde el fondo.

El Madrid pudo ampliar el marcador en el tiempo de descuento, pero el tiro de Bellingham tras una jugada embarullada fue anulado por fuera de juego. El Racing no puso en peligro a los blancos en un partido en el que Courtois, ya de vuelta tras perderse el Clásico, fue un espectador más.