Qué pasa con los cromos del Mundial: sin sobres en los quioscos para completar el álbum más largo y caro de la historia
La fiebre por el Mundial ha causado escasez de cromos a la venta y mayores dificultades para completar el álbum más grande de toda su historia.
El Mundial de fútbol es considerado por muchos como el acontecimiento deportivo más importante del mundo. Se trata de una cita cada cuatro años y no solo con los partidos, sino con uno de los grandes reclamos cada vez que llega una edición de la Copa del Mundo: la colección de cromos.
Este año no ha sido menos, ya que los cromos han provocado que los comercios españoles se hayan quedado sin existencias de sobres un mes después de su lanzamiento. La colección del Mundial 2026 era esperada desde los meses previos por cientos de miles de aficionados de todo el mundo que acuden a los quioscos con el objetivo de completar el álbum de cromos, pero el inicio de esta cita mundialista ha desbordado todas las expectativas.
"La colección del Mundial de Catar en 2022, al coincidir con la época escolar (el torneo se celebró entre noviembre y diciembre) hizo que fuera el mejor mundial que habíamos tenido hasta la fecha, pero este lo va a superar seguro porque este arranque no lo habíamos tenido nunca", explicó el director general de Panini España, Lluís Torrent. Aun así, dejó claro que esta fiebre mundialista no es exclusiva de España.
Misión, 980 cromos: completar el álbum cuesta 210 euros como mínimo
La misión de completar un álbum no suele ser sencilla y menos lo será en este Mundial. A la cantidad de dinero que hay que invertir se le suma la dificultad de esta edición, la más grande de su historia: 980 cromos hay que pegar en el álbum para acabar la colección, una cifra inédita en más de 50 años.
Esto se debe a que la FIFA decidió ampliar el número de selecciones participantes a 48, lo que implica que Panini haya tenido que producir un álbum de 112 páginas, que concentran 20 cromos de cada nación más 20 especiales.
Cada sobre contiene siete cromos, dos más que en ediciones especiales, y su precio de venta al público en España es de 1,5 euros, por lo que para completar el álbum se necesitaría invertir un mínimo de 210 euros, aunque este escenario es prácticamente imposible porque supondría abrir 140 sobres sin obtener ni un cromo repetido, así que en un caso realista habría que gastar más de 300 euros.
Aunque no es tan sencillo, ya que hay miles de coleccionistas deseando invertir esa cantidad de dinero que no lo están pudiendo hacer porque los sobres de cromos están agotados en la mayoría de comercios del país.
Panini trabaja para una solución en una semana
Tal es la fiebre por esta colección que los dueños de los quioscos piden soluciones. Carlos, dueño de un establecimiento en el barrio madrileño de Chamberí, ha asegurado que ha habido días que si hubiese tenido 10 cajas de sobres disponibles (50 sobres por caja, cada una vale 75 euros) cree que las habría vendido todas. También ha explicado que esta colección es demandada por gente de todas las edades y que la falta de existencias la lleva experimentando desde el lanzamiento en mayo.
El director general de Panini España ha explicado que no esperaban esta falta de 'stock', lo que considera una situación que "no es agradable para nadie", pero ha querido mandar un mensaje de tranquilidad a los miles y miles de coleccionistas españoles: desde la compañía están trabajando para que en el periodo de una semana o diez días la falta de sobres esté resuelta.
Además, ha querido desmentir algunos de los grandes mitos del coleccionismo, ya que ha negado la existencia de que haya cromos más fáciles o difíciles de conseguir. "Podemos garantizar y es absolutamente cierto que se imprimen por igual todos los cromos", ha concluido Torrent. En resumen, es igual de probable conseguir a Messi o a Lamine Yamal que al lateral izquierdo de la selección de Curazao.
"Está siendo una locura": la odisea de vendedores y coleccionistas
La escasez de cromos -y también de álbumes- ha sido tal que algunos quiosqueros de barrio han optado incluso por poner un límite de sobres por persona, con la esperanza de que así se repartirían más equitativamente entre los niños. Otros vendedores, menos benevolentes, han aprovechado para subir el precio del sobre hasta los dos euros.
A medida que se acercaba el inicio del Mundial y crecía el furor por la colección, la demanda ha incrementado y las remesas han ido menguando, ha explicado Marc Viciano, trabajador de un quiosco del centro de Barcelona, que señala que las últimas semanas han sido "caóticas". "Pedimos seis o siete cajas y nos llegan dos o tres. Llegan a las ocho de la mañana y a las nueve ya se han agotado todos. Vuelan", ha agregado.
Aunque en un inicio las comandas llegaban diariamente, últimamente solo recibe los lunes y los viernes. "Está siendo una locura", confirma Adriana, otra quiosquera, que lamenta que ha habido semanas en las que no le ha llegado nada y que cuando reciben se agotan en cuestión de minutos: "Hay gente que compra cajas enteras de 50 cromos, que cuestan 75 euros, porque no saben cuándo volveremos a tener".
La escasez de cromos ha obligado a los compradores a peregrinar varias veces por semana a los quioscos, la mayoría de veces con poca fortuna, explica Xavi, cuyos hijos hacen la colección.
Ante la falta de existencias para atender la elevada demanda, la maniobra decisiva para lograr cromos ha sido presentarse en los quioscos a primera hora de la mañana -incluso a las 8:30 horas- y aprovechar ese momento para hacer acopio de bastantes paquetes.