Madrid |
En plena polémica mundialista por la decisión tomada por la FIFA de suspender la sanción del jugador Folarin Balogun tras recibir una tarjeta roja directa ante Australia, lo que le permitirá disputar los octavos de final ante Bélgica esta misma madrugada, el presidente de los Estados Unidos ha admitido el poder ejercido en esta resolución.
Donald Trump reconocía este lunes desde la Casa Blanca haber llamado personalmente a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para forzar esta medida: "Soy una persona a la que le encantan los deportes, fui un buen atleta y entiendo muy bien los deportes, muy bien", justificó el mandatario.
Sin embargo, tras abordar la polémica de su selección, Trump se ha dejado seducir por otra de las estrellas del torneo durante el partido entre Inglaterra y México. El presidente norteamericano confesó que "no tenía ninguna razón" para ver el partido, pero admitió que "no se podía apartar la vista de la pantalla".
A pesar de no conocer a ninguno de los futbolistas, destacó al delantero Harry Kane, autor de un tanto de penalti, calificándolo como "un gran jugador" y desvelando una faceta más personal: "He jugado al golf con él y me cae muy bien".
No es la primera vez que el presidente estadounidense dedica palabras de admiración hacia el delantero inglés. Ya lo había hecho previamente a través de su red social, Truth Social, tras otra de las actuaciones del atacante en el torneo, publicando de forma contundente: "¡Harry Kane, de Inglaterra, es un gran jugador!".
El elogio llega justo después de que la selección de Inglaterra derrotara este domingo por 2-3 a México para sellar su clasificación a los cuartos de final de la Copa Mundial 2026. En un duelo que arrancó con una hora de retraso debido al mal clima, Jude Bellingham lideró el triunfo con un doblete, complementado por el mencionado gol desde los once metros de Kane.