El post de Radioestadio

Edu García destaca el talento de España para las semifinales: "Ni tenemos miedo ni se nos verá media arruga en la camiseta"

El director de Radioestadio ha felicitado al delantero de la selección, Lamine Yamal, por su 19 cumpleaños al tiempo que ha reivindicado la historia de las vidas duras y migradas de muchos futbolistas.

Edu García

Madrid |

Y feliz cumpleaños a Lamine Yamal antes despertarse en su habita del W Dallas Victory ya con 19 añitos en su DNI… español. Porque su madre guineana lo parió en el Hospital Sant Joan de Déu en Esplugues y se crio en el populoso barrio de Rocafonda en Mataró, rodeado de sueños y de balones que ahora pretende juntar en un campo de gloria.

Casos así también atestan a la selección francesa, vidas duras, vidas expulsadas, vidas migradas. Por acotarlo mejor, solo 3 integrantes del virtuoso conjunto galo nacieron fuera de Francia: Olise, Thuram y Samba. Y aunque el origen nunca determina lo que eres, se han ganado el derecho de tener más cresta que el mismísimo gallo.

Si te quieres arrimar al fútbol con algún motivo reivindicativo, que al menos sea real, de peso y con algo de gracia. Mañana estaremos en una semifinal mundialista por segunda vez y con un papel no tan protagonista, Diario. Los rivales asustan más, coleccionan más adjetivos y asumen la exigencia otorgada. Pero ni tenemos miedo ni se nos verá media arruga en la camiseta. Con todos los aperos que nos han traído hasta aquí, volveremos a trabajar desde el talento intrínseco y la constancia ensayada. El orgullo que me late hoy, seguro que será inferior al de la noche de mañana.

Por cierto, mucha Penélope, mucho Bardem, que si es por "amuletanismo" lo aplaudo a rabiar, pero me faltan representantes institucionales. ¿Esos ministros que sacan codo en el palco del Florentino? ¿Señora Tolón? ¿Señor Rodríguez Uribes? Tendrán lío, como siempre.

Y por completar, Diario, los ingleses y los argentinos tienen lo suyo. Bellingham se le pone contestón a su entrenador y los de la albiceleste, con sus méritos innegables, pero repeliendo la autocrítica. Se ven guapos, altos y perfectos. Qué maravilla sentirse así siempre. Qué mérito, boludo.