SELECCIÓN ESPAÑOLA

El dardo de Marruecos que reaviva el pulso con España por la final del Mundial 2030: "No conozco a ningún español llamado Jamel"

El presidente de la Federación de Marruecos, Fouzi Lekjaa, ha hablado años después de la posible incorporación de Lamine Yamal al combinado africano.

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Toño López-Carrasco

Madrid |

Lamine Yamal, minutos antes del encuentro ante Portugal el pasado lunes 6 de junio. | Getty Images

Lamine Yamal sigue liderando a la selección española en el Mundial de México, Canadá y Estados Unidos. 'La Roja' consiguió eliminar a Portugal gracias a un gol de Mikel Merino en los últimos minutos y se enfrentará a Bélgica en cuartos de final, la cual acabó venciendo por cuatro goles a uno a Estados Unidos.

En semifinales podría tocar Marruecos, que está teniendo unos resultados positivos durante el Mundial y se enfrentará a la selección francesa en cuartos de final. La selección de Marruecos puede presumir de una mejora de sus jugadores, la gran mayoría nacidos fuera del territorio. La diáspora marroquí es una de las más grandes del norte de África, superando los 5 millones de personas en el exterior. Europa concentra su mayor población, con Francia y España a la cabeza.

Hace apenas unas horas, el presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, lanzó una frase sobre Lamine Yamal que ha sido interpretada como un dardo hacia el internacional español y que vuelve a tensar el ambiente entre ambas federaciones.

Cabe recordar que la Federación Española y la Marroquí se mantienen a la espera de que se decida en qué país se juega la final del Mundial 2030, organizado desde un principio por España y Portugal y al cual se anexionó Marruecos tiempo más tarde.

La polémica está servida

Durante una entrevista concedida al medio francés Onze Mondial, Lekjaa se refirió al futbolista utilizando el nombre "Jamel" y afirmó: "No conozco a ningún español que se llame Jamel", en una clara alusión a las raíces marroquíes del extremo del FC Barcelona, quien en 2023 decidió representar a España pese al interés de Marruecos por incorporarlo a su selección.

El dirigente marroquí, no obstante, matizó inmediatamente su comentario asegurando que la Federación siempre respetó la decisión del jugador y que nunca cambió su trato hacia él ni hacia su familia. Además, defendió que elegir una selección nacional "no cambia los lazos" culturales o personales que un futbolista pueda mantener con Marruecos.

Las declaraciones llegan en un momento especialmente sensible. España y Marruecos podrían cruzarse en las semifinales del Mundial 2026 si ambos superan sus respectivos compromisos de cuartos de final. Al mismo tiempo, continúa el debate sobre cuál será el estadio que albergará la final del Mundial 2030, organizado conjuntamente por España, Portugal y Marruecos.

La RFEF mantiene que la final debería disputarse en territorio español, ya sea en el Santiago Bernabéu o el Camp Nou, ambos remodelados recientemente. Su presidente, Rafael Louzán, ha defendido públicamente que "no se entendería que no fuera en España". Mientras tanto, Marruecos impulsa la candidatura del nuevo Gran Estadio Hassan II de Casablanca como sede del partido decisivo.

Recientemente, se ha visto a la hija del presidente de la FIFA, Infantino, vistiendo la camiseta de Marruecos, algo sospechoso tras producirse hace unos meses el bochorno de la final de la Copa África. Se enfrentaban Senegal y Marruecos, pero las continuas decisiones arbitrales a favor de los segundos hicieron que el conjunto senegalés abandonara el encuentro durante unos minutos.

A pesar de todo, Senegal acabó venciendo, pero meses más tarde se le otorgó el título a Marruecos, debido a una resolución disciplinaria de la Confederación Africana de Fútbol, que declaró sancionable el retiro parcial de Senegal en aquella final. Por su parte, Senegal no devolvió el trofeo justificando que lo habían ganado merecidamente.

El caso Lamine, una herida abierta

Imagen de archivo de Lamine Yamal en sus primeros minutos con la selección española, con apenas 16 años. | Getty Images

La elección de Lamine Yamal continúa siendo uno de los episodios más simbólicos de la rivalidad entre ambos países. El joven talento, nacido en el barrio de Rocafonda, en Mataró, e hijo de padre marroquí y madre guineana, era considerado una prioridad por la federación africana antes de consolidarse definitivamente con la selección española.

Aunque Lekjaa insistió en que la decisión del futbolista fue respetada, el comentario sobre el nombre "Jamel" ha sido interpretado como una provocación innecesaria, especialmente en un momento en el que España y Marruecos están llamados a colaborar estrechamente en la organización del Mundial 2030.

Por ahora, la polémica se limita al terreno dialéctico, pero refleja que, más allá de la cooperación institucional para organizar el torneo, la rivalidad deportiva y simbólica entre ambos países sigue muy presente.