Corea del Sur se aferra al liderazgo de Son para volver a competir entre las grandes
Corea del Sur afronta un nuevo Mundial con la ambición de volver a competir entre las grandes selecciones, apoyada en una generación consolidada en Europa y liderada por el eterno Son Heung-min. El conjunto asiático, habitual en las grandes citas desde 1986, quiere superar de nuevo la barrera de los octavos de final y recuperar el espíritu competitivo que lo llevó a semifinales en 2002.
COREA DEL SUR – GRUPO A
- Rivales en la fase de grupos: República Checa (11 jun., Guadalajara), México (18 jun., Guadalajara), Sudáfrica (24 jun., Monterrey).
- Once tipo: Kim Seung-gyu; Seol Young-woo, Kim Min-jae, Kim Ju-sung, Lee Tae-seok; Hwang In-beom, Paik Seung-ho; Lee Kang-in, Son Heung-min, Hwang Hee-chan; Oh Hyeon-gyu.
- Clasificación: Primera de su grupo en la tercera ronda asiática (AFC).
- Participaciones en el Mundial: 11 (10 consecutivas desde 1986).
- Mejor posición en el Mundial: Semifinales (2002, en casa).
Presente en todas las citas mundialistas desde 1986 —once Mundiales consecutivos, una cifra solo al alcance de las grandes potencias del fútbol—, Corea del Sur aspira en esta edición a superar la barrera de los octavos de final que ya alcanzó en Sudáfrica 2010 y Qatar 2022, y a volver a jugar unas semifinales como en 2002, en el Mundial disputado en casa.
Hong Myung-bo lidera una generación histórica
Entonces el capitán del equipo era Hong Myung-bo, leyenda del fútbol surcoreano y hoy seleccionador nacional. Llegó al banquillo para relevar a Jürgen Klinsmann y como bálsamo a la crisis deportiva que la selección sufrió en la última edición de la Copa de Asia al ser eliminada por Jordania en semifinales.
Junto al entrenador, el veterano Son Heung-min, ahora en la MLS, es el motor emocional del equipo. El jugador de Los Ángeles FC disputará a sus 33 años su cuarto y, posiblemente, último Mundial.
En torno a él se ha construido un plantel maduro y en plena expansión internacional. Ahí están Kim Min-jae, central en el Bayern de Múnich, o Lee Kang-in, mediocentro en el PSG y elegido mejor jugador asiático de la temporada pasada.
Este grupo de jugadores con experiencia en las grandes ligas europeas —20 de sus 26 integrantes juegan fuera del país— convierte a Corea del Sur en un equipo capaz de competir con las selecciones de más alto nivel. Es un rival incómodo, veloz y técnico.
Son Heung-min, el gran líder
Son Heung-min es el icono del fútbol surcoreano y la gran referencia de su selección. Capitán indiscutible de Corea del Sur, el delantero combina jerarquía internacional, liderazgo y una capacidad decisiva que lo han convertido en el emblema de toda una generación.
Forjado en Europa, jugó durante una década en el Tottenham y ahora brilla como estrella en la MLS, en Los Ángeles FC. Sobre el terreno de juego, Son es velocidad, gol y sacrificio. A sus 33 años es el líder natural de un equipo que se explica, futbolística y emocionalmente, a partir de su figura.
Y el relevo ya está claro: Lee Kang-in, con 25 años, en el PSG y mejor jugador asiático de la última temporada, combina técnica exquisita con criterio para decidir en momentos de alta presión. Si Son lleva el peso emocional del equipo, Lee Kang-in puede llevar el del fútbol.
Fortalezas y debilidades
El esquema habitual es el 3-4-2-1, que apunta a una defensa granítica con la flexibilidad para pasar rápidamente al ataque. Corea del Sur es muy difícil de golear y sabe gestionar partidos de alta presión.
La debilidad está en la dependencia de Son y Lee Kang-in para generar: cuando ambos no aparecen, el equipo tiene menos recursos ofensivos que los rivales más físicos.
¿Hasta dónde llegará?
Pasar la fase de grupos es el objetivo mínimo, y con el Grupo A está al alcance. En Qatar 2022 llegaron a octavos venciendo a Portugal en el último partido del grupo.
Este equipo tiene la calidad para repetirlo y, si Son y Lee Kang-in están en forma, para llegar más lejos.