Brasil, la eterna espera del Hexa con Ancelotti al mando
El mayor campeón de la historia lleva 24 años sin ganar un Mundial. La llegada de Carlo Ancelotti —primer entrenador extranjero de la canarinha y único técnico con cinco Champions— y una generación liderada por Vinicius Jr. abren la mayor ilusión brasileña en décadas. Pero la pentacampeona llega con dudas tras la peor clasificación de su historia.
BRASIL – GRUPO C
- Rivales en la fase de grupos: Marruecos (13 jun., Nueva Jersey), Haití (19 jun., Filadelfia) y Escocia (24 jun., Miami).
- Once tipo: Alisson; Danilo, Marquinhos, Gabriel Magalhães, Douglas Santos; Casemiro, Bruno Guimarães, Lucas Paquetá; Raphinha, Vinícius Júnior; Richarlison.
- Clasificación: Quinta en la eliminatoria CONMEBOL, su peor campaña histórica.
- Participaciones en el Mundial: 23 (todas las ediciones).
- Mejor posición en el Mundial: Campeona (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002).
En pleno proceso de reconstrucción y con un entrenador extranjero por primera vez en su historia, Brasil llega al Mundial como una de las favoritas, porque la pentacampeona siempre lo es.
Para intentar recuperar un cetro que se le resiste desde hace 24 años, la CBF ha confiado en el italiano Carlo Ancelotti, uno de los entrenadores más laureados de Europa y el único que ha ganado en cinco ocasiones la Liga de Campeones.
Bajo su batuta, la canarinha apuesta por un estilo ofensivo basado en la posesión y un esquema flexible 4-3-3, que lo fía todo a la velocidad de extremos como Vinicius Jr.
Vinicius debe liderar el ataque junto a Raphinha. La baja de larga duración de Rodrygo abre la puerta a otro joven talento, Endrick, cuya aparición en el Lyon, cedido desde el Real Madrid, lo convierte en una alternativa de calidad.
La gran incógnita es el estado físico de Neymar: Ancelotti le ha dado un voto de confianza y será parte de la canarinha en la cita mundialista.
Una selección en reconstrucción
Talento individual de sobra, pero el fútbol es un deporte de equipo, y eso es lo que tiene que conseguir Ancelotti: construir un bloque en el que convivan juventud y experiencia. La veteranía la ponen figuras consolidadas como Alisson, Marquinhos, Gabriel Magalhães, Éder Militão, Casemiro, Bruno Guimarães y Lucas Paquetá.
Tras una clasificación irregular —quintos en las eliminatorias y con un hito negativo: la primera derrota en casa de su historia en partidos de clasificación, encajada precisamente ante Argentina—, el Grupo C en el que está encuadrado Brasil junto a Marruecos, Escocia y Haití parece accesible.
La presión sobre la selección brasileña vuelve a ser enorme. El objetivo no es solo competir: en Brasil únicamente vale levantar el trofeo.
La estrella
El jugador del Real Madrid está llamado a ser la gran estrella de este equipo. Ganar el Mundial sería la forma de resarcirse de su irregular última temporada en el conjunto blanco, donde tiene que compartir protagonismo con Mbappé, y lo único que podría cerrar de verdad la herida del Balón de Oro.
Con Ancelotti en el banquillo —el mismo entrenador que lo lanzó a la élite en Madrid—, la expectativa de que al fin explote con la canarinha es máxima. Vinicius llega en el mejor momento de su carrera, consolidado como uno de los mejores jugadores del mundo.
En su segunda Copa del Mundo busca aportar a Brasil toda la explosión con la que ya le dio Champions a su club, pero individualmente no ha conseguido todavía mostrar todo su potencial con la camiseta amarilla.
Junto a él, Raphinha atraviesa una gran temporada en el Barcelona, y Estêvão, la joya de 18 años por la que el Chelsea pagó cerca de 60 millones, es la gran apuesta de Ancelotti para insuflar frescura al ataque.
Fortalezas y debilidades
Brasil presenta un juego ofensivo, con posesión de balón y ataques por las bandas aprovechando la velocidad de los extremos. La calidad individual en todas las líneas es indiscutible: Alisson en portería, Marquinhos en defensa, Bruno Guimarães en el medio y Vinicius arriba.
Ancelotti suele utilizar un 4-3-3 sin un nueve de área establecido, con libertad para los extremos.
El problema es la irregularidad. En los amistosos previos al Mundial, Brasil cayó ante Francia y venció a Croacia, confirmando un nivel que oscila sin encontrar su mejor versión. La baja de Rodrygo es un golpe serio, y el peso de 24 años sin ganar un Mundial genera una presión que históricamente ha cargado los hombros de la canarinha.
¿Hasta dónde llegará?
Las casas de apuestas sitúan a Brasil entre los favoritos, compartiendo escalón con Francia y Argentina. El Grupo C es accesible: Marruecos es el rival de entidad, pero Haití y Escocia son alcanzables.
A partir de octavos, todo depende de si Ancelotti consigue que el talento individual cuaje en un equipo cohesionado. Brasil tiene jugadores para ganar el torneo. Si los engranajes encajan, el Hexa puede llegar.