Madrid |
Miguel Galán, presidente del Centro Nacional de Entrenadores de Fútbol (CENAFE) ha desvelado que LaLiga pagó 1.100 euros a una misma persona que se "chivó" hasta en 22 ocasiones de que algún establecimiento o persona estaba emitiendo fútbol pirata, tal y como muestra el justificante de pago que ha compartido en su cuenta de X.
Galán denuncia que el dinero de los clubes "no se gestiona para el bien del fútbol, sino para pagar chivatazos y perseguir a ciudadanos particulares" por emitir fútbol pirata. Esta "red de espionaje y pagos", en sus propias palabras, es "totalmente contraria" a la Ley del Deporte y es una "flagrante infracción administrativa" por parte de Javier Tebas, añade.
En este sentido, Galán va a proceder a elevar la denuncia al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) porque este justificante es lo único que le exigía el Centro Superior de Deportes (CSD) para poder hacerlo y así "inhabilitar" al presidente de LaLiga, Javier Tebas.
Este dinero parte de una iniciativa que LaLiga puso en marcha hace unos meses, consistente en pagar con 50 euros por cada denuncia "válida y fiable" que una persona haga contra un establecimiento (bar, casa de apuestas, restaurantes, hoteles...) que emita partidos de fútbol de manera ilegal y pirata.
Para ello, la persona debe rellenar un formulario en la web que LaLiga tiene habilitada para ello y debe adjuntar imágenes (de la tele, de la fachada del local y del interior) para que los equipos de LaLiga puedan verificar la denuncia. Aunque no todas son recompensadas con 50 euros, solo aquellas que no sean anónimas y aquellos casos en los que el local no estuviera previamente identificado como fraudulento.
La medida generó numerosas críticas desde su anuncio. Los expertos aseguran que fotografiar a particulares o locales puede generar reclamaciones por vulnerar el derecho a la propia imagen o al tratamiento de datos personales. Además, se ha criticado la procedencia de ese dinero que paga LaLiga, ya que la competición se nutre de los ingresos que los propios clubes reciben, por lo que no es algo legítimo.