Madrid |
Los jugadores del Real Valladolid vivieron un momento de 'película' durante el trayecto de vuelta a la Península tras el partido ante el AD Ceuta, el cual acabó en empate (1-1) en el estadio Alfonso Murube de Ceuta. Un menor marroquí de 17 años se coló en los bajos del autobús de los pucelanos antes de llegar a Algeciras, un autobús que previamente había sido revisado por perros de la Guardia Civil pero que no lograron detectar la presencia del joven y que realizó la travesía encajado en el vehículo.
Tras más de 100 kilómetros y después de haber cruzado a la Península, hallaron al joven por un grito de 'socorro' a la altura del municipio de Jerez de la Frontera, donde el conductor del vehículo del club blanquivioleta fue obligado a detener el autobús. El individuo, se escondió en los ejes del autobús y, pese al susto, el marroquí está bien aunque con algunas magulladuras.
Tras descubrir al polizón y haber puesto su vida en riesgo, tuvieron que recurrir a un intérprete, ya que el joven no hablaba ni español ni inglés. El club contactó de urgencia con la Guardia Civil y una ambulancia para que atendieran al joven. Finalmente, las autoridades se hicieron cargo de su custodia y el Real Valladolid pudo reanudar su viaje de vuelta a la ciudad vallisoletana sin incidentes.