Real Madrid 4-1 Leipzig

"¡Lo siguiente es el Clásico!": escucha la narración de Alberto Pereiro de la goleada del Real Madrid ante el Leipzig (4-1)

Sigue en Radioestadio el tercer partido de los de Mourinho en la Champions ante el conjunto alemán que esta temporada no sabe lo que es ganar fuera de casa.

Nerea Pardillo

Madrid |

El Real Madrid celebra uno de los goles contra el Leipzig (Getty Images)

El Real Madrid se ha impuesto al RB Leipzig por un contundente 4-1 en un partido que no quedó cerrado hasta los minutos finales, cuando apareció Diomande colando una volea por toda la escuadra. Vinicius se marchó al banquillo en el minuto 69 tras cuajar una mala actuación y recibir pitos en algún momento puntual del partido.

Courtois fue decisivo en la primera parte. Otra vez el guardameta belga volvió a salvar a los suyos con dos paradas clave que podrían haber cambiado mucho las cosas Lo cierto es que el Leipzig estuvo mucho mejor en los primeros 45 minutos. Salió más directo y con las ideas más claras. Los blancos, por su parte, intentaban aguantar las embestidas. Las ayudas en defensa fueron clave para evitar que los alemanes acabaran las jugadas.

Una mano salvadora de Courtois salvó la primera ocasión clara del Leipzig. Rómulo remató de volea, pero el guardameta volvió a ejercer de salvador para sacar una mano imposible. El Real Madrid respondió de inmediato con un tiro de Vinicius desde la frontal que repelió Vandevoordt. Primera buena acción del brasileño que había recibido pitos minutos antes por perder el balón.

Pero el Leipzig volvió a asustar y Courtois volvió a aparecer. Nkunku se quedó solo delante del belga, tras librarse de toda la zaga madridista, pero no pudo superar el muro del guardameta.

El partido había entrado en un ida y vuelta justo en los momentos más peligrosos, con el descanso a la vista. Y el Real Madrid lo aprovechó. El partido pasó del 0-1 al 1-0 en solo una jugada. Valverde le pasó el balón a Güler, que remató desde la frontal del área pequeña. A Vandevoordt se le escapó el balón entre las piernas y Bernardo Silva se lo rebañó para empujarlo hasta el fondo de la red.

El paso por vestuarios le vino bien al los de Mourinho, porque nada más empezar la segunda parte, Güler puso el segundo en el marcador, el de la tranquilidad. Bellingham puso un centro que llegó a rematar Mbappé, pero en vez de ir a portería, se convirtió en una asistencia para el tuco, que solo tuvo que empujar el balón.

El segundo fue un duro golpe para los alemanes, que veían cómo se les escapaban los tres puntos. En la segunda mitad apenas rondaron el área madridista. Güler tuvo el segundo en sus botas, pero Vandevoordt detuvo el lanzamiento, igual que el disparo desde fuera del área.

Los alemanes movieron el banquillo, intentando buscar una solución. Mourinho hizo lo propio y quitó a Vinicius que volvió a cuajar un partido bastante flojo. Diomande entró en su lugar. También sentó a Güler, quizás pensando en el Clásico del domingo.

En los últimos minutos, el partido se volvió loco. Mbappé se sacó un latigazo desde la frontal marca de la casa imparable para Vandevoordt. Parecía el gol de la tranquilidad, pero fue todo lo contrario, porque el Leipzig recortó distancias en la siguiente jugada. Gomis se encontró un balón suelto en el área y consiguió batir a Courtois.

Sin embargo, el Real Madrid no estaba dispuesto a sufrir y llegó Diomande, el fichaje más caro de la historia del equipo blanco, para hacer el mejor gol del partido. El costamarfileño enganchó de primeras el centro de Brahim y como si fuera lo más fácil del mundo coló el balón por la misma escuadra. Toda una obra de arte.

Con esta victoria el Real Madrid asciende a la cuarta posición de la clasificación y llega al Clásico con la moral por las nubes.