Fútbol

"Misilaco y para dentro": la narración de Alberto Pereiro en la victoria 'in extremis' del Real Madrid en Atenas (2-3)

El conjunto blanco se lleva los tres puntos en un partido muy sufrido donde tuvo que remontar hasta en dos ocasiones.

Gabriel Moreira

Madrid |

El Real Madrid afrontaba la jornada cuatro de la Champions League como uno de los pocos equipos de la competición que aún permanecía invicto. Con nueve puntos de nueve posibles, el conjunto blanco llegaba a Atenas con la intención de mantener su condición de imbatido en busca de la clasificación directa.

A priori, los de José Mourinho llegaban como claros favoritos para llevarse los tres puntos a Madrid. Sin embargo, la competición europea no perdona. El favoritismo de un equipo es capaz de esfumarse en un segundo, y es lo que sucedió en el Allwyn Arena. El técnico portugués sacó un once con varios cambios, todos ellos competitivos. Militao, Dumfries, Camavinga y Vinicius regresaban al equipo titular con el objetivo de dar continuidad y minutos a toda la plantilla.

El encuentro no comenzó como se esperaba. Desde el primer momento, el Madrid mostró signos de no haber entrado al partido. Courtois tuvo que intervenir al poco de comenzar el encuentro para salvar el primero de los griegos. Un disparo de Gacinovic a bocajarro pudo poner el 1-0 en el marcador, pero el belga volvió a aparecer, como es costumbre. Tuvo otra el AEK, pero el remate de cabeza de Jovic acabó manso en las manos de Courtois.

Los locales ya habían mandado dos avisos y, como es propio de la Champions, los errores se pagan caro. La falta de intensidad defensiva permitió que Koita, en una gran jugada individual, superara a Courtois con disparo potente que se coló en el fondo de la red. Saltaba la sorpresa en Atenas. El Madrid, contra las cuerdas en los primeros minutos.

Tras el gol, el AEK prolongó sus buenos minutos. Lejos de achantarse ante un posible arreón madridista, los griegos mostraron la personalidad suficiente como para seguir generando peligro. Mientras, los de Mourinho trataban de despegarse las legañas y empezar a crear oportunidades.

Vinicius lo intentó timidamente, y no fue hasta el 28 de partido cuando los blancos dieron el primer susto. El brasileño remataba tras el rechace de un córner y Bellingham, casi sin quererlo, desviaba el balón para poner el empate. Sin embargo, la intervención del VAR devolvió el 1-0 por un fuera de juego milimétrico.

Sin tiempo para reponerse, los griegos acabaron sucumbiendo a la presión. En una de las pocas ocasiones clarividentes del conjunto blanco, Cucurella colocó un gran centro para que Bellingham, con sutileza y magia, pusiera el balón pegado al palo izquierdo tras contactar el esférico con la espuela.

Una obra de arte que devolvía la igualdad al marcador en el minuto 32 de partido. El Madrid persiguió el 1-2 hasta el final de la primera mitad, pero la defensa griega y un Vinicius poco acertado provocó que los 22 protagonistas se marcharan a vestuarios con el empate 1-1.

El Real Madrid remonta en un partido loco en Atenas

Tras el comienzo de los segundos 45 minutos, los blancos trataron de imponer su ritmo. Con la necesidad de ponerse por delante en el marcador, los blancos pasaron a dominar claramente el encuentro, pero las ocasiones se hacían esperar. Las imprecisiones en el último tercio de campo impedían que el Real Madrid creara ocasiones claras sobre la meta de Brignoli.

No fue hasta el 55 cuando los blancos dieron señas de su peligro ofensivo. Una buena jugada de Mbappé en el costado derecho dejó solo a Cucurella para rematar a placer, pero su disparo acabó cortado por la zaga. El Madrid se sentía cómodo sobre el terreno de juego y comenzó a presionar alto para generar problemas en la salida de balón de los griegos.

No dejó de intentarlo el delantero francés, que tuvo en sus botas el segundo hasta en dos ocasiones. Con el partido completamente partido, los dos equipos comenzaron su ofensiva a tumba abierta. El AEK se acercaba tímidamente sobre la portería de Courtois, pero la iniciativa llegaba desde el lado de los merengues.

Y en ese intercambio de golpes, el Madrid salió mal parado. El AEK, en una de las más claras de la segunda mitad para los locales, puso el segundo en en el marcador. La jugada por la banda izquierda acabó con un buen pase atrás para Pilo que daba los tres puntos de manera momentánea a los locales.

Tras el tanto en contra, el Madrid supo reaccionar con rapidez. Un buen centro desde la derecha de Dumfries permitió que Mbappé marcara a placer para empatar el partido de nuevo a los tres minutos. Y desde ahí, el conjunto blanco asedió. La tuvo Mbappé para el tercero, pero Brignoli lo evitó con un paradón.

Y sin tiempo para mucho más, llegaron los minutos donde el Madrid es el rey. Cuando el partido moría, cuando el empate no parecía valerle al conjunto blanco, los de José Mourinho, como en tantas ocasiones, dieron la vuelta al marcador. Un disparo marca de la casa de Fede Valverde permitió que el Madrid se llevara los tres puntos 'in extremis'.

De esta forma, los merengues mantuvieron el invicto en Champions y se colocaron en la segunda plaza, solo por detrás del PSG y empatados a puntos con el equipo francés. Un partido discreto y muy cuestionable del equipo dirigido por el técnico portugués pero que acabó facturando para acercarse a la clasificación directa.