REAL MADRID

"¿Arbeloa un enchufado? Florentino no se casa con nadie. Los resultados mandan..."

Álvaro Arbeloa ha vivido este martes su primer día al frente del Real Madrid, con estreno sobre el césped y en la sala de prensa. Su llegada viene marcada por un primer gesto de alineamiento con el club: aceptar a Antonio Pintus como responsable de la preparación física.

"Lo mejor es que lo dejemos": la conversación que precipitó la destitución de Xabi Alonso

Edu Pidal

Madrid |

Álvaro Arbeloa dirige un partido del Real Madrid Castilla | Getty

Álvaro Arbeloa se ha estrenado esta mañana, en el césped y en la sala de prensa, al frente del primer equipo blanco. Los jugadores saltaron al campo número 1 de la Ciudad Deportiva poco después de la 11 de la mañana y todos pudieron confirmar uno de los primeros cambios. Por deseo expreso del club, Antonio Pintus dirigirá la preparación física en el cuerpo técnico del nuevo entrenador del Real Madrid. Xabi Alonso prefirió no contar con el italiano, pero Arbeloa aceptó la proposición, consciente de que el estado de forma de la plantilla es una de las principales preocupaciones del presidente Florentino Pérez.

No lo hace, dicen en el entorno de Arbeloa, con resignación, sino con la humildad de quien reconoce el palmarés de su nuevo ayudante: "Para mí es un privilegio tener a Pintus en el cuerpo técnico, tiene cinco Copas de Europa a su espalda. Va a ser el encargado de llevar esa parcela, conoce bien a los jugadores, tiene su método que sabemos que funciona bien en esta casa. Es un placer estar con él y aprender. Es una suerte tremenda", dijo ante los medios. Eso de "las cinco Copas de Europa de Pintus" es algo que se ha repetido mucho entre los dirigentes del Real Madrid, que consideraban inexplicable que Xabi no aceptase contar con él.

Formación en Valdebebas

Arbeloa ha llegado al primer equipo después de medio año como entrenador del Castilla. Con menos años de mili que Zidane o que Solari, los últimos que dieron el salto desde el filial. Pero la decisión es coherente respecto a los últimos relevos en el banquillo a mitad de temporada, salvo por la segunda etapa de Zidane en la primavera de 2019. El nuevo técnico conoce perfectamente el club porque fue jugador y ha completado su formación como entrenador en Valdebebas. Tiene carácter y sabe que, a diferencia de lo que ocurrió con Xabi, él sí tiene 'enemigos' y personas que esperan que tropiece.

El nombramiento de Xabi no sorprendió a nadie. Había triunfado en Alemania y desde muchos meses antes de su llegada estaba claro que sería el sustituto de Ancelotti. El entorno blanco lo aceptó como una oportunidad merecida. Pero con Arbeloa es distinto. Conserva 'enemigos' de su etapa como futbolista del Real Madrid, cuando se alineó inseparablemente a las tesis de Mourinho, y algunas decisiones que ha tomado en Valdebebas, en los últimos años, respecto a aspectos y jugadores de la cantera, levantaron ampollas entre quienes lo consideraron siempre un enchufado del presidente. Pero Arbeloa tiene la espalda muy ancha, ha hecho callo durante décadas y sigue adelante con su trabajo, poco pendiente de lo que digan sobre él. Es consciente de que no le cae bien a todo el mundo, pero ni le importa ni le da importancia.

ondacero.es | Getty

Nunca ha escondido su buena relación con Florentino Pérez. Su agencia de representación la dirige, como CEO, Óscar Ribot, ex jefe de prensa del Real Madrid, y mantiene una buena relación, por ejemplo, con uno de los hijos del presidente, pero nada de eso lo mantendrá como entrenador del primer equipo. Un alto directivo del club lo ha dejado claro en las últimas horas ante algún interlocutor: "¿Arbeloa un enchufado? ¿De quién? ¿De Florentino Pérez? Decían lo mismo de Xabi o de Zidane. Florentino no se casa con nadie, toma decisiones cuando hay que tomarlas. Y aquí mandan los resultados".

Intentará no repetir errores

Arbeloa preparó su primera intervención junto al departamento de prensa del Real Madrid. Fue claro, sincero y empático cuando pudo serlo. No es que repitiese el nombre de cada periodista. Llamó por su nombre a quienes conoce y respondió a las preguntas del resto como cualquier entrenador. No sonó artificial, pero tampoco quiso marcar el primer día una distancia artificial ante personas con las que ha tenido relación, al menos profesional, desde hace décadas.

Dijo que empieza de cero en su relación con los jugadores, por lo que no tendrá en cuenta lo que haya pasado en estos últimos meses con Xabi Alonso. Pero tiene ojos y oídos, sabe perfectamente lo que ha pasado, conoce los desencuentros e intentará no repetir errores. No es tonto ni tampoco un necio. Ni se va a desgastar en discutirle al club la imposición de Pintus, porque tampoco le parece un palo en las ruedas, sino una ayuda de alguien con experiencia. Sabe que los resultados mandan y que solo en la derrota se suelen airear los trapos sucios, así que su único salvavidas, su éxito, estará en la victoria y en los títulos.