Madrid |
Felix Baumgartner ha muerto a los 56 años en un accidente de parapente en Italia. El austríaco pasará a la historia por protagonizar una de las hazañas más espectaculares jamás vistas, en 2012 saltó desde casi 40 kilómetros de altura, rompió la barrera del sonido en caída libre y batió tres récords mundiales.
La tragedia ocurrió recientemente durante un vuelo de parapente motorizado en Porto Sant’Elpidio, Italia. Según medios locales, Baumgartner sufrió un malestar repentino que le hizo perder el control, provocando su caída en una piscina de un complejo hotelero. Lamentablemente, perdió la vida en el acto.
El 14 de octubre de 2012, con 43 años, el outdoor man austríaco despegó en una cápsula presurizada conectada a un globo de helio desde Roswell, Nuevo México, alcanzando 38 969 metros de altitud. Allí efectuó un salto que entró en los libros de historia:
La caída duró 4 minutos y 20 segundos, momento en que abrió el paracaídas y aterrizó sano y salvo. Fue transmitido en directo por decenas de cadenas de televisión, y YouTube alcanzó cifras históricas de visionado en streaming.
Su tatuaje "Born to fly" ya lo confirmaba, Baumgartner había nacido para el deporte extremo. Saltó desde rascacielos, acantilados, el Cristo Redentor y las Torres Petronas.
Es una leyenda que no temió los límites del cielo, y que ha fallecido haciendo lo que más amaba.