Esta decisión se alcanzó en la reunión de coordinación para la seguridad de los partidos celebrada esta mañana en la sede de la Delegación del Gobierno, en la que se analizaron los informes policiales y la valoración de la Oficina Nacional de Deportes. En concreto, el acuerdo conlleva una serie de medidas, como dejar las primeras filas sin ocupación, no vender entradas y no permitir la presencia de aficionados visitantes. El acceso estará permitido a abonados con DNI y a abonos cedidos que presenten el DNI junto al documento de cesión del propietario. Además, se identificarán los asistentes de los palcos VIP.
El dispositivo de seguridad contará con 450 efectivos policiales y un refuerzo de la seguridad privada. También se reforzarán los controles en la entrada, se restringirán los elementos de animación al ámbito deportivo y se adelantará la apertura de los accesos. Desde la Delegación del Gobierno se agradeció la colaboración del Real Madrid y se aseguró que los partidos podrán disputarse en condiciones de seguridad compatibles con el derecho de reunión y manifestación en los exteriores del recinto.