El Real Madrid arrasa al campeón y el Valencia tumba al Dubai
El Real Madrid se regaló una de esas victorias que ilustran lo que es capaz cuando hace bien las cosas, pasando sin miramientos por encima del Fenerbahce (84-58). El Valencia, con mucho trabajo, se impuso al rocoso Dubai al que finalmente logró doblegar en un final apretado liderado por el tesón de Brancou Badio.
Se guardó el conjunto blanco para recibir al guardián de la corona tres minutos y medio de mucha calidad, los de su puesta en escena. Bajo la atenta mirada en la banda de Alex Len y Chuma Okeke, ambos noticia en la previa, el primero al confirmarse su fichaje y el segundo su esguince en el tobillo izquierdo, los de Sergio Scariolo asomaron demoledores. Lo hicieron aplicando una regla de tres simple; tres puntos en cada uno de sus viajes a canasta. Comenzó Tavares con un 2+1, le siguió Campazzo con dos triples, luego Trey Lyles con otro más y dos libres, y finalmente Alberto Abalde también desde lejos. Firmaron así entre todos un 4 de 4 desde el perímetro más 6 rebotes defensivos ante un rival virgen en este último apartado a esas alturas y que sólo había metido dos puntos por medio de Scottie Wilbekin.
Pidió Sarunas Jasikevicius tiempo muerto y terminaron por materializarse los suyos gracias a tres triples consecutivos, dos de ellos de Talen Horton Tucker. Frenó la hemorragia, también desde lejos y con un defensa encima, Mario Hezonja, que había estado en el banquillo los primeros siete minutos, y permitió a los de blanco irse con una ventaja cómoda al final del primer cuarto (25-16, m.10). Si arrollador fue el bando madridista en el primer acto, ese adjetivo se le quedó corto en el segundo. Igualó el Fenerbahce las dos primera canastas de los locales y, a partir de ahí, se fundió a negro por completo, anotando sólo dos puntos más en siete minutos y medio, con un 3 de 24 en tiros de campo y un 0 de 9 en triples mientras su técnico parecía implorar que le tragase el parqué.
Hubo mucho de demérito del cuadro otomano, pero también de mérito del Real Madrid. Especial estuvo Usman Garuba, que plantó en poco más de seis minutos tres tapones de los seis suyos en el segundo acto. Una cifra de récord, pues sólo cuatro equipos se habían ido antes con tantos 'gorros' en un cuarto en la historia de la Euroliga, según datos de la competición. Así las cosas, el partido estaba ya decidido al paso por vestuarios. Quedaba por ver si el orgullo del Fenerbahce le valía para evitar un sonrojo aún mayor y si el anfitrión era capaz de evitar los fallos de concentración que ha tenido por momentos este curso y que incluso le han costado derrotas.
Retos menores sobre los que primó el no hacer más esfuerzos de los necesarios en un enfrentamiento que ya no tenía más historia, menos aún con el pobre parcial de 7-2 en los cinco primeros minutos del tercer cuarto que permitió a los de casa alcanzar los 32 puntos de renta favorable a falta de un cuarto de hora. Fue el pico máximo, que volvió a tocarse a falta de 01:44 para la media hora. A partir de ahí, no hizo más daño el Real Madrid, que se limitó a terminar sin sobresaltos su mejor actuación de la temporada, una bofetada autoritaria que refleja su potencial cuando juega como local, donde sigue zurciendo los descosidos con los que vuelve de sus desplazamientos.
El Valencia aprende a picar piedra contra el rocoso Dubai
Para el Valencia fue su tercera victoria seguida en la Euroliga, un triunfo que le consolida con cinco en su casillero en la parte alta de la clasificación pero que también le enseño que no siempre podrá ganar con su habitual torrente ofensivo. De hecho, esta vez tuvo que sufrir hasta la última décima pues el Dubai tuvo dos triples para ganar tras ponerle Moore por delante. Arrancaron ambos equipos imprecisos en el tiro y en la circulación y el Valencia, además, con el triple como única arma ofensiva. Sus once primeros tiros fueron de más allá de la línea 6'75 lo que le hizo demasiado previsible. Además, sus cuatro aciertos no le dieron para meter miedo a su rival.
El Dubai, impulsado por Boogie Ellis y Petrusev, se hizo con el mando del partido en el marcador y en la pista pero la entrada de Darius Thompson permitió recordar al Valencia otros caminos al aro rival, mejorar sus sensaciones y meterse en el partido. Le bastaron entonces un par de minutos para reconducirlo todo (23-20, m.10). Pero le faltó solidez atrás y ritmo delante para mantenerse al frente y el incómodo Dubai encontró en los triples de Davis Bertans la manera de retomar la iniciativa, aunque una vez recuperó el mando volvió a centrarse en picar piedra cerca de la canasta. El Valencia, incómodo ante la dureza visitante bajo el aro, se atascó.
El equipo de Pedro Martínez no encontró continuidad en ninguna de las dos canastas. Lastrado por sus doce pérdidas, llegó al descanso por debajo en el marcador y en sensaciones y con menos puntos de los que acostumbra (38-41, m.20). Nada cambió en el arranque, salvo que un 0-5 estiró la renta visitante y una nueva pérdida desesperó a Pedro Martínez. Con diez abajo y en el peor momento, Badio hizo que el Valencia se agarrara al encuentro y lo logró. Le ayudaron las penetraciones de Omari Moore y el trabajo de Sako en el rebote pero no pudieron impedir que entraran cuatro abajo al último parcial.
Badio no dejó de tirar del equipo y su insistencia contagió a sus compañeros y también a las gradas, lo que permitió al Valencia mantener la presión por mucho que Ellis y Petrusev castigaran cada error de los locales, que no fueron pocos. Finalmente, cinco puntos seguidos de Taylor, el 'taronja' más atinado, empataron el choque y dos tiros libres de Jean Montero le pusieron por delante (72-70, m.34). La confianza acumula permitió al equipo de Emiratos Árabes Unidos responder al primer envite de la mano de Dwayne Bacon. El choque se atascó y los minutos cayeron entre errores de uno y otro. En un emocionante final, Moore asumió el mando en los locales y le puso dos veces por delante, la última a falta de veinte segundos. Bacon tuvo el triple para ganar pero el aro escupió su tiro y aunque una falta de Costello dio 0,3 segundos al Dubai, tampoco entró el tiro de Bertans y el triunfo ya se quedó en Valencia.